Nacho Coque, clave en la evolución física y mental de Arturo Coello hacia la cima del pádel
El preparador físico Nacho Coque ha sido un pilar fundamental en la carrera del número uno del pádel, acompañándolo desde sus inicios hasta superar lesiones y alcanzar la élite.
Detrás del éxito de Arturo Coello, especialmente en su reciente triunfo en la Plaza Mayor de Valladolid, se encuentra una figura decisiva: Nacho Coque, su preparador físico desde que el jugador tenía 17 años. Coque no solo ha impulsado la transformación corporal del deportista, sino que también ha sido su principal apoyo ante problemas de salud y dificultades durante la temporada.
Coque, con experiencia previa en el cuerpo técnico de la selección española de baloncesto, asumió el trabajo con Coello después de que este mostrara una mentalidad claramente competitiva y compromiso total. Inicialmente dudó en tomar la responsabilidad, pero la insistencia del jugador y su firme respuesta –“Yo voy a full”– terminaron por convencerlo. Esta alianza ha sido clave para que Coello pase de un físico flaco y sin experiencia en entrenamiento físico a un atleta rápido, fuerte y dominante en el circuito profesional.
Durante el último torneo, Coello enfrentó problemas físicos importantes, incluyendo fiebre, dolor de cabeza y vómitos, que amenazaron su participación. Sin embargo, gracias a la intervención directa de Coque, pudo sobreponerse y jugar, logrando el título junto a Agustín Tapia al vencer a Galán-Chingotto en lo que fue un partido destacado del World Padel Tour.
El vínculo entre ambos trasciende lo deportivo: Coello reconoció públicamente que cada vez que tiene un problema, la primera persona que consulta es Nacho Coque, quien se ocupa especialmente de la parte física y médica. Esta confianza refleja la importancia que tiene Coque en la estructura profesional del jugador, siendo más que un preparador, un soporte integral que facilita la continuidad y rendimiento dentro y fuera de la pista.
La evolución de Coello es visible no solo en resultados, sino también en la mejora física que le permite movimientos rápidos y coordinados a pesar de su altura, algo poco común en el pádel. Este cambio responde a un trabajo sistemático iniciado en 2019, cuando Nacho Coque comenzó a diseñar planes físicos adaptados a un jugador con potencial para convertirse en uno de los referentes mundiales del deporte.