Adidas lidera el negocio y el impacto mediático en el Mundial 2026 frente a Nike
Adidas domina en valor mediático, contratos y patrocinio en el Mundial 2026, superando a Nike pese a la presencia mayoritaria de esta en equipos clasificados.

Adidas se perfila como el gran ganador comercial y de marketing del Mundial 2026, incluso antes de disputarse la final entre Argentina y España. La marca alemana viste a ambos finalistas y controla la producción del balón oficial, lo que le asegura una posición de dominio frente a su principal rival, Nike, que si bien patrocina a más selecciones, no tiene representación directa en los finalistas ni en el balón.
El valor mediático generado por Adidas en las primeras semanas del torneo supera con holgura al de Nike, según datos de CreatorIQ, una agencia experta en Earned Media Value (EMV). Adidas alcanzó cerca de $48.9 millones en EMV, frente a los $28.9 millones de su competidor estadounidense, una diferencia sustancial que reflecta mayor exposición y repercusión en redes sociales y medios orgánicos.
Desde la perspectiva de contratos y alianzas, Adidas sostiene una relación estratégica de largo plazo con FIFA como proveedor exclusivo del balón oficial desde 1970, una colaboración que continuará hasta 2030 y representa un activo comercial invaluable. Por otro lado, la marca alemana patrocina 14 selecciones nacionales, entre ellas Alemania, Japón, Bélgica, Argentina y España. Nike, con presencia en 12 selecciones, respalda a potencias como Brasil, Francia, Inglaterra, Países Bajos y Estados Unidos, pero ninguno de sus equipos logró llegar a la final.
Al valor de estos contratos se suman acuerdos directos con jugadores icónicos que potencian la imagen de las marcas. Adidas firmó un contrato vitalicio con Lionel Messi tras su salida de Nike en 2006, consolidando un embajador con una imagen global que aporta millones en retorno de inversión publicitaria. Nike, aunque invirtió en figuras como Kylian Mbappé, Vinícius Júnior y Erling Haaland, no vio reflejado este esfuerzo en la fase final del torneo, debido a la eliminación temprana de sus estrellas.
Este escenario ocurre en un contexto de cambio en la dinámica de ambas compañías. Adidas ha recuperado crecimiento y rentabilidad tras superar la crisis generada por el escándalo Yeezy y la salida de Kanye West, con proyecciones positivas de ingresos y ganancias operativas en el año. En contraste, Nike atraviesa un momento complicado, con desaceleración en ventas y la implementación de un ambicioso plan de reestructuración.
El Mundial 2026, que congregará a más de 5 mil millones de espectadores según FIFA, confirma además el interés creciente del sector de lujo en el deporte, como refleja la oferta de experiencias exclusivas vinculadas al evento, valoradas en millones de dólares en mercados como Nueva York.