Prevención de enfermedades por calor en jóvenes atletas: claves para entrenamientos seguros
El aumento de temperaturas eleva el riesgo de enfermedades por calor en atletas juveniles, por lo que entrenadores y padres deben aplicar medidas para proteger su salud.
Las enfermedades por calor representan un riesgo significativo durante la pretemporada y los primeros días de entrenamiento en jóvenes deportistas, especialmente en deportes exigentes como el fútbol americano. Estos trastornos, que incluyen calambres por calor, agotamiento y golpe de calor, son la principal causa prevenible de muerte y discapacidad en el deporte escolar.
Un estudio de los Centers for Disease Control and Prevention de 2010 documentó que más de 9,000 atletas de secundaria reciben atención médica por problemas relacionados con el calor cada año. Más de la mitad de estos casos ocurren en agosto, coincidiendo con el inicio del año académico y los entrenamientos al aire libre en condiciones de altas temperaturas.
Proteger a los atletas implica un enfoque integral que incluye adaptación progresiva, hidratación adecuada y modificaciones en rutinas:
- La aclimatación es fundamental: exponer gradualmente a los jóvenes a las condiciones de entrenamiento —utilizando la indumentaria deportiva completa— durante 10 a 14 días para que su organismo aumente la tolerancia al calor.
- La hidratación debe comenzar una hora antes del entrenamiento, con aguas entre 240 y 480 ml, y continuar con ingestas cada 15 a 20 minutos durante la actividad. Pesarse antes y después del entrenamiento permite calcular pérdidas de líquido y reponerlas eficazmente, asegurando que no se inicie la siguiente sesión con deshidratación.
- La nutrición también juega un papel clave para mantener energía, acelerar recuperación y reducir riesgos; se desaconseja el consumo de cafeína y bebidas energéticas azucaradas en esta etapa.
- Además, la ropa recomendada debe ser ligera, de colores claros y tela sintética que facilite la ventilación y evaporización del sudor.
- El monitoreo del clima, especialmente con indicadores como la Wet Bulb Globe Temperature, permite ajustar los horarios y la intensidad de las sesiones, priorizando mañanas y noches para entrenar y limitando o cancelando prácticas si la exposición al calor riesgo aumenta.
- También se aconseja eliminar los castigos físicos que impliquen esfuerzos bajo condiciones térmicas altas para evitar lesiones por sobrecarga o golpe de calor.
La combinación de estas medidas busca minimizar la incidencia de enfermedades por calor en las etapas más vulnerables del calendario deportivo escolar, promoviendo entornos más seguros para el desarrollo atlético de los jóvenes.