CAB rechaza acusaciones de corrupción contra Sourav Ganguly y defiende su gestión
La Cricket Association of Bengal negó todas las denuncias de corrupción y falta de transparencia formuladas por el ex presidente Avishek Dalmiya contra Sourav Ganguly y su equipo directivo.
La Cricket Association of Bengal (CAB) emitió un comunicado contundente rechazando las acusaciones de corrupción, mala gobernanza y falta de transparencia que el ex presidente Avishek Dalmiya dirigió contra el ex capitán indio Sourav Ganguly y su administración.
En una carta de tres páginas dirigida al ministro de Deportes de West Bengal, Dr. Indranil Khan, la CAB afirmó que estas denuncias carecen de fundamento y que Ganguly nunca ha enfrentado cuestionamientos respecto a su integridad en sus diversos roles, que incluyen su presidencia en CAB, la BCCI y la ICC Cricket Committee. La asociación también cuestionó por qué Dalmiya optó por hacer públicas estas denuncias en lugar de utilizar los canales internos ya establecidos para la resolución de conflictos.
Este intercambio se produjo tras la solicitud de Dalmiya al programa estatal de Integridad Deportiva y Anticorrupción para investigar las supuestas irregularidades en el cricket bengalí. La CAB subrayó que el mecanismo de supervisión y ética del cricket, establecido conforme a las reformas Lodha y encabezado por el ex juez en jefe del Tribunal Superior Jyotirmay Bhattacharya, ofrece un foro imparcial y con garantías legales para tratar cualquier controversia sin influencia de los dirigentes actuales.
La asociación enfatizó además que Dalmiya, que ha sido secretario y presidente de la CAB hasta 2022, conoce bien estos procedimientos y que desde entonces nunca presentó reclamos formales sobre irregularidades. Considera que la filtración pública de estas acusaciones puede interpretarse como un intento de mercadear problemas internos de gobernanza en lugar de buscar soluciones a través de los canales legales adecuados.
Entre las críticas, el ex presidente había puesto en duda la integridad de los procesos de selección y la transparencia del organismo, además de hablar de una “podredumbre sistémica”. La CAB desmintió categóricamente estos señalamientos, sosteniendo que no reflejan la realidad operativa de la organización durante la administración de Ganguly.
Este conflicto pone sobre la mesa nuevamente la presión sobre la administración de la CAB y la BCCI para mantener mecanismos sólidos de gobernanza y transparencia en un deporte que genera altos ingresos y expectación comercial.

