El consumo de agua en Cangas en julio 2026 podría duplicar el nivel de 2025 según informes oficiales
La concesionaria de agua en Cangas reporta un crecimiento significativo del consumo en la primera mitad de 2026 y proyecta para julio un volumen cercano a los 413.000 m³, el doble que en 2025.
El consumo de agua en Cangas registra un aumento destacable en la temporada estival de 2026, especialmente durante julio, donde una proyección preliminar apunta a un volumen cercano a los 413.472 metros cúbicos. Este dato representa aproximadamente el doble comparado con el mismo mes del año anterior.
La UTE Gestión Cangas, encargada de la concesión del ciclo integral del agua, entregó al Concello informes basados en el análisis de los últimos cinco años, del 2022 al 2026. Para 2026, la información contenía datos reales hasta el 10 de julio, momento en el que ya se habían consumido 133.378 m³. Esta cifra se extrapoló linealmente para ofrecer una estimación mensual completa, que no es definitiva y dependerá de diversas variables como condiciones meteorológicas, variaciones en la población estacional y posibles consumos extraordinarios.
Durante el primer semestre de 2026, el volumen distribuido creció un 5,8% respecto al mismo período de 2025, con un aumento más marcado en los meses previos al verano. Además, se identificó un incremento significativo del agua destruida en baja en primavera y principio de verano, particularmente en junio y primeros días de julio, lo que sugiere pérdidas o consumos no contabilizados que afectan la red.
Este aumento del consumo está asociado a factores estacionales como el aumento de la población temporal, actividades municipales, riego, llenado de piscinas, y limpieza de espacios públicos. La concesionaria aconseja intensificar el monitoreo diario de los consumos, así como implementar medidas preventivas para la gestión eficiente del recurso.
Entre las recomendaciones para el Ayuntamiento figura la optimización de riegos municipales, la restricción del baldeo con agua potable y la revisión exhaustiva de posibles fugas o consumos innecesarios en fuentes públicas, duchas, edificios deportivos y otras instalaciones municipales.