Mercado de apuestas deportivas en Perú en 2026: claves del negocio y riesgos sociales
El sector de apuestas deportivas en Perú opera con 91 plataformas autorizadas y concentra gran parte del mercado en pocas marcas, con un impacto social creciente.

Las apuestas deportivas en Perú cuentan con una regulación vigente desde 2024 bajo la Ley N° 31557, supervisada por el MINCETUR. Actualmente, operan 91 plataformas autorizadas, aunque el mercado se concentra fuertemente en cinco marcas que acaparan cerca del 73 % del tráfico total.
En 2025 se registraron más de 949 millones de accesos a estas plataformas, con un volumen de apuestas estimado en US$ 2,500 millones y una proyección de US$ 3,000 millones para 2026. El trimestre final del año pasado fue el más activo, y el primer trimestre del año actual mantiene un crecimiento superior al 10 %.
Las casas de apuestas incorporan un margen fijo en las cuotas, lo que garantiza una ventaja matemática para el operador independientemente del resultado. Por ejemplo, una cuota típica podría indicar una probabilidad implícita que suma más del 100 % entre todos los resultados posibles, reflejando este margen. Así, el operador retiene parte del dinero apostado sin riesgos.
El control y regulación exigen que los usuarios sean mayores de edad y que las plataformas implementen políticas de juego responsable y controles para evitar el acceso de menores. Los operadores pagan impuestos y un impuesto selectivo al consumo (ISC), que se traslada a la estructura de las cuotas.
El marketing del sector apuesta a la visibilidad mediante patrocinios en camisetas, transmisiones y el uso de influencers que promueven apuestas “infalibles” o “la fija”, estrategias dirigidas particularmente a públicos jóvenes. Esto vincula estrechamente la actividad deportiva con la captación de usuarios.
El aumento de la ludopatía es un fenómeno registrado oficialmente por el Ministerio de Salud, que reportó más de 14,000 casos atendidos en 2025, creciendo respecto a años anteriores. Entre los afectados, un porcentaje significativo corresponde a adolescentes. Además, en algunos centros hospitalarios se detectan trastornos asociados a apuestas digitales, incluyendo menores con diagnóstico de ludopatía.
Ante este contexto, se recomienda que quienes decidan apostar lo hagan con responsabilidad, estableciendo límites claros de gasto y tiempo, sin perseguir pérdidas ni considerar las apuestas como inversiones. En caso de que la actividad deje de ser voluntaria, se aconseja buscar ayuda profesional.