San Lorenzo enfrenta nueva crisis tras renuncia inesperada de Gustavo Álvarez
El club de Boedo busca entrenador tras la abrupta salida de Gustavo Álvarez, que deja un proyecto interrumpido y tensiones internas justo al inicio de la pretemporada.
La renuncia de Gustavo Álvarez como director técnico de San Lorenzo generó un nuevo escenario de incertidumbre en la entidad, justo cuando el club pretendía consolidar su proyecto deportivo. El entrenador decidió dar un paso al costado apenas horas antes del inicio de la pretemporada, obligando al club a acelerar la búsqueda de un reemplazo para un proceso que apenas comenzaba a desarrollarse.
Álvarez había asumido en marzo tras una destacada trayectoria en Chile, donde conquistó títulos con Universidad de Chile y Huachipato. Llegó a San Lorenzo con la expectativa de regenerar el rendimiento de un equipo que arrastra años de crisis institucional y deportiva. Sin embargo, las diferencias con la dirigencia sobre la estrategia futbolística y la conformación del plantel, así como los resultados preliminares, erosionaron su continuidad y precipitaron su salida.
La eliminación en la Copa Sudamericana y los vaivenes en el rendimiento de la plantilla expusieron las fragilidades del proyecto. A esto se sumaron las negociaciones y discusiones vinculadas a la posible venta de jugadores, un tema clave en la tensión entre cuerpo técnico y dirigentes ante el débil contexto económico del club. Los desacuerdos llevaron a una ruptura irreversible que sorprendió incluso a quienes recientemente habían manifestado públicamente su respaldo a Álvarez.
En respuesta a la renuncia, Walter Perazzo asumió el mando interino del plantel profesional. Perazzo, quien formaba parte del cuerpo técnico bajo la nueva gestión, deberá gestionar el equipo mientras se define el nuevo entrenador en un mercado de pases activo y con la pretemporada comenzada, un desafío que pone presión sobre la dirigencia.
El episodio vuelve a evidenciar la dificultad de San Lorenzo para mantener estabilidad deportiva a mediano plazo. En los últimos años, los cambios constantes en la dirección técnica han influido negativamente en la planificación institucional y el rendimiento en competencias, afectando la viabilidad de proyectos sólidos a largo plazo.
