Tom Garfinkel deja Miami Dolphins tras impulsar crecimiento y eventos deportivos inéditos
Tras 13 años al frente de Miami Dolphins, Tom Garfinkel se despide tras generar ingresos récord y atraer eventos como el Gran Premio de F1 y el Miami Open.

Tom Garfinkel dejó la dirección de Miami Dolphins luego de 13 años liderando el crecimiento comercial y la diversificación de ingresos del equipo bajo la propiedad de Stephen Ross. Su gestión destacó por ampliar las fuentes de ingreso más allá del fútbol americano, incorporando eventos como el Gran Premio de Fórmula 1 y el Miami Open de tenis, que generaron niveles históricos de ingresos para la organización.
Bajo su liderazgo, la organización mejoró la venta de entradas y optimizó su modelo de precios y producto, especialmente tras la renovación del Hard Rock Stadium que redujo su capacidad para enfocarse en productos de lujo y experiencias premium. La estrategia incluyó una segmentación rigurosa de asientos, buscando equilibrar exclusividad y variedad para atraer diferentes públicos y maximizar los ingresos, a la vez que se cuidó la experiencia del aficionado como una prioridad.
Garfinkel también es reconocido por su capacidad para identificar talento y promover una cultura de pensamiento a largo plazo entre su equipo, donde impulsaba la innovación y desafiaba constantemente a sus colaboradores a pensar con visión a cinco años. Su curiosidad fue clave para proponer proyectos únicos, como la instalación de un circuito de F1 en las inmediaciones del estadio o integrar canchas de tenis para el Miami Open, iniciativas que consolidaron a Miami como un polo deportivo con eventos globales.
El crecimiento financiero fue sostenido, con excepción del impacto en la temporada 2020 por la pandemia. El conjunto conformado por el equipo, el Gran Premio y el Miami Open estableció récords de ingresos en 2025, convirtiendo a la franquicia en una de las más rentables dentro del deporte profesional. Este avance fue posible gracias a la autonomía otorgada por Ross, que invirtió en grandes ideas y compartió una visión común para innovar el negocio.
La salida de Garfinkel obedece a cambios en la estructura directiva, con el mayor protagonismo de Daniel Sillman, familiar del propietario, y plantea un nuevo capítulo para el ejecutivo, reconocido por su creatividad y pragmatismo en la gestión deportiva. Su filosofía de «Always Be Learning» se mantuvo presente durante toda su etapa, reflejo de un estilo firme pero cercano hacia su equipo, que valoró su compromiso y exigencia para alcanzar altos estándares de rendimiento.