Texas Tech cambia nombre de su estadio de fútbol tras acuerdo millonario con Galaxy
Texas Tech firmó un contrato de naming rights con Galaxy por 15 años y cerca de $75 millones, que incluye presencia de marca en cancha y campañas de NIL para atletas.
Texas Tech abandonó el nombre Jones AT&T Stadium para su estadio de fútbol americano tras cerrar un acuerdo de naming rights con Galaxy, proveedor de tecnología y centros de datos. El contrato, valorado en aproximadamente $75 millones y con una duración de 15 años, contempla que el recinto deportivo pase a llamarse “Galaxy Stadium”. Además, el logotipo de Galaxy aparecerá en el centro del campo, reforzando la visibilidad de la marca durante los partidos.
Este cambio marca una nueva etapa en la comercialización deportiva universitaria, al dejar atrás la denominación histórica vinculada a Clifford B. Jones, tercer presidente de la universidad y figura clave en la construcción original del estadio en 1947. Aunque su nombre desaparecerá del título oficial, se informó que será honrado en otras áreas del estadio, con detalles que se anunciarán próximamente. El acuerdo fue gestionado por Texas Tech Athletics Partners, una división local de Learfield, empresa especializada en marketing deportivo.
Galaxy no solo tendrá presencia en el estadio, sino que su patrocinio también se extenderá a los programas de fútbol americano y baloncesto masculino y femenino de Texas Tech, mediante activaciones digitales, sociales y en partidos. Un componente destacado del acuerdo incluye oportunidades de NIL (nombre, imagen y semejanza) para los atletas, facilitando campañas de contenido original con la marca. Estas acciones reflejan la creciente integración entre patrocinios y la promoción personalizada de deportistas universitarios.
El director deportivo Kirby Hocutt resaltó que la universidad mantiene una postura agresiva para explotar nuevas fuentes de ingresos y adaptarse a la evolución comercial del deporte universitario. Por su parte, Andrew Wheeler, vicepresidente ejecutivo de Learfield, destacó que Texas Tech ha sido pionera en aceptar alianzas comerciales, posicionándose ahora para expandir ese modelo con Galaxy.
Este contrato se ubica entre los más significativos recientes en naming rights de estadios universitarios. Para comparación, la Universidad de Arizona firmó un acuerdo por 20 años y $60 millones para su estadio, mientras que Indiana negoció durante dos décadas un contrato de $50 millones para nombrar la superficie de juego. La operación con Galaxy representa un paso relevante en la valorización del patrimonio deportivo universitario y su potencial comercial.