Canyon x DT Swiss ATR: la apuesta de fábrica que reinventa el gravel con un equipo diverso
El equipo Canyon x DT Swiss ATR se creó desde cero para el gravel, con una mezcla de talentos de distintas disciplinas, una filosofía de trabajo enfocada en valores y un modelo ce…

Canyon x DT Swiss ATR no es un derivado de un equipo de ruta adaptado al gravel, sino un proyecto diseñado específicamente para esta modalidad. El equipo se formó con una idea clara sobre la identidad que debía reflejar en la escena del gravel, enfatizando tanto la filosofía de marketing como el sistema de valores de sus patrocinadores. La base inicial la estableció Pro Sport, la rama de gestión de atletas de Canyon, antes de que Vincent Durand asumiera como manager.
La estructura del equipo es amplia y va más allá de reunir únicamente a especialistas en gravel. Se conforma con 13 ciclistas —hombres y mujeres— que provienen de disciplinas como mountain bike, ciclocross, ruta y ultraciclismo, además de diferentes edades y nacionalidades. Esta diversidad se considera un valor, en la medida que cada atleta aporta motivaciones e identidades individuales dentro de un marco colectivo.
La clave en la selección de los ciclistas fue evaluar su capacidad competitiva junto con la compatibilidad de valores y objetivos con la estructura del grupo. Además, se tomó en cuenta su carácter y disposición para aportar fuera de la competición, ya sea en marketing, soporte técnico o en la convivencia dentro del equipo. Una colaboración activa y un sentido de comunidad forman parte esencial del modelo.
El equipo actúa también como un laboratorio en constante desarrollo, un espacio de prueba y aprendizaje para los patrocinadores, como DT Swiss y Corus, quienes siguen de cerca la evolución de los productos y procesos. La comunicación directa y transparente entre ciclistas y marcas es un componente relevante, permitiendo ajustes más ágiles en tecnología e innovación.
En el día a día, la gestión se basa en la organización detallada de logística, horarios y recuperación. Las rutinas incluyen horarios estrictos para las comidas, que a su vez sirven de momentos para el análisis del trabajo y planificación de acciones inmediatas. La idea es brindar un ambiente estable y familiar para los corredores, donde puedan concentrarse en su rendimiento sin presiones externas.
Para definir el éxito, Vincent Durand apostó por un concepto centrado en el rendimiento constante y el compromiso, más que en resultados inmediatos. Únicamente en el Campeonato Mundial se considera la victoria como objetivo prioritario. El resto de la temporada se enfoca en el crecimiento colectivo y la consolidación del equipo como un actor significativo dentro del gravel.