Cómo el cierre del espacio aéreo ordenado por Putin canceló una sesión clave del DTM en Moscú
En 2013, Vladimir Putin ordenó cerrar el tráfico aéreo de Moscú, lo que obligó a cancelar la sesión de clasificación del DTM y definió la pole position de forma atípica.
La inesperada orden de cerrar el espacio aéreo de Moscú afectó directamente al Campeonato Alemán de Turismos (DTM) durante su visita al Moscú Raceway en 2013. La sesión de clasificación fue interrumpida justo cuando los pilotos se preparaban para la fase decisiva de la Q4, al recibir la notificación de que el tráfico aéreo permanecería cerrado por un periodo de dos horas debido a un desplazamiento urgente del presidente Vladimir Putin.
Este cierre impactó de manera inesperada en la carrera porque, según el reglamento del DTM, la carrera no puede celebrarse si el helicóptero médico no dispone de la posibilidad de despegar. Al quedar restringido el espacio aéreo, los servicios médicos no podían garantizar dicha operatividad, lo que llevó a la cancelación de la última tanda de clasificación. Así, la organización decidió asignar la pole position basándose en los tiempos de la Q3.
La pole position recayó en Mike Rockenfeller, bajo circunstancias atípicas, lo que marcó uno de los episodios más singulares en la historia del DTM. La exigencia de seguridad médico-legal y la dependencia del tráfico aéreo para el funcionamiento de esa seguridad evidenciaron la interconexión entre decisiones políticas y la operativa de eventos deportivos internacionales.
Aunque la carrera se disputó con normalidad al día siguiente, con la reapertura del espacio aéreo, el incidente dejó una marcada huella en la percepción de los riesgos vinculados a la organización deportiva en países con alta intervención gubernamental. El DTM continuó compitiendo en Rusia durante varias temporadas, hasta que el país fue excluido de múltiples competiciones internacionales por razones geopolíticas, poniendo fin a esta etapa del automovilismo en Moscú.