Jueza rechaza suspender medida que permite a atletas universitarios jugar una temporada extra
La jueza Charlotte N. Sweeney negó la solicitud de la NCAA para suspender una orden que autoriza a deportistas de División I a disputar una temporada adicional tras agotar su eleg…

La jueza federal Charlotte N. Sweeney rechazó una petición presentada por la NCAA para suspender su orden que permite a miles de atletas de División I competir una temporada más después de completar cuatro años de elegibilidad. La medida aplica para deportistas que comenzaron su carrera en 2022-2023 y terminaron su elegibilidad esta primavera.
En su fallo, Sweeney señaló que la NCAA simplemente reiteró argumentos que ella ya había descartado al analizar su orden, y que por eso no corresponde detener la medida mientras el caso es apelado ante la Corte de Apelaciones del Décimo Circuito. La jueza insistió en que el conflicto actual surge porque la nueva regla de elegibilidad creada por la NCAA otorgaba hasta cinco años de juego, pero excluía a atletas que terminaron la secundaria en 2022, lo que impide que estos disfruten de ese beneficio.
Un grupo de deportistas, entre ellos jugadores de baloncesto, sostiene que negarles esta temporada adicional viola leyes antimonopolio, ya que limita su acceso a ingresos por NIL y participación en ganancias. Por su parte, la NCAA afirma que permitir esta extensión afectaría los cupos de los novatos y otros integrantes, pues los entrenadores prefieren atletas más experimentados, de 22 o 23 años.
La jueza también subrayó que la «confusión» actual es consecuencia directa de las decisiones tomadas por la NCAA y desestimó los pedidos de deferencia sobre sus criterios comerciales frente a la ley antimonopolio. Sweeney, nominada en 2021 y con experiencia en derechos civiles y discriminación laboral, afirmó que su orden de certificación para un grupo nacional antimonopolio fue rara respecto a otros casos similares, concediéndola en pocas semanas.
Aún no se ha definido si la orden incluye modificaciones a las normas de transferencia para los jugadores cubiertos por la medida, punto que genera desacuerdo entre las partes. La NCAA sostiene que la prohibición al funcionamiento de sus reglas de transferencia no fue parte del fallo original.
Con la denegación de la suspensión, la NCAA podrá solicitar al Tribunal de Apelaciones que emita una orden para detener temporalmente la medida mientras revisan la apelación. Si se concede, los atletas afectados perderían la elegibilidad que ahora les fue autorizada.
Este escenario afecta directamente la conformación de las plantillas universitarias, que tienen límites de jugadores conforme al acuerdo House. El inicio del semestre otoño se acerca y muchos equipos ya tienen sus rosters completos. La posibilidad de que un atleta que ya se graduó regrese y ocupe un lugar podría perjudicar a otro jugador, quien podría buscar a su vez amparo judicial por competencia desleal.