Tribunal federal permite a deportistas universitarios disputar una quinta temporada tras agotar elegibilidad
Un juez federal ordenó que atletas de División I que agotaron cuatro años de elegibilidad puedan competir una temporada adicional, mientras las principales conferencias apoyan un …

Un juez federal emitió una orden que permite a una clase nacional de deportistas universitarios de División I disputar una quinta temporada tras concluir cuatro años de competencia, bloqueando que la NCAA les impida jugar este año. Esta decisión corresponde a una demanda presentada por deportistas cuya elegibilidad expiró pero que buscan extender su participación en competencias universitarias.
Simultáneamente, las conferencias SEC y Big Ten manifestaron su respaldo al Protect College Sports Act (PCSA), un proyecto de ley que otorgaría inmunidad antimonopolio a la NCAA en casos relacionados con la elegibilidad. Su apoyo incrementa las probabilidades de que el Senado de Estados Unidos dictamine sobre esta legislación, la cual cuenta con el respaldo presidencial pero aún requiere la aprobación de la Cámara de Representantes.
La medida judicial corresponde al caso Wisne et al. v. NCAA, donde un grupo de deportistas, encabezado por un basquetbolista de la Universidad de Northern Colorado, impugna la limitación a una quinta temporada de competencia. La jueza encargada consideró urgente la certificación acelerada de esta clase para proteger a los atletas antes del inicio del ciclo académico y deportivo, a pesar de controversias sobre diferencias individuales entre ellos y otras demandas similares en curso.
Las decisiones del tribunal incluyen una certificación de clase nacional y una orden preliminar que impide a la NCAA denegar la participación a estos atletas. Se prevé que la NCAA presente apelaciones basadas en la rapidez del procedimiento y en la omisión de medidas temporales previas a la orden preliminar.
Estos litigios surgieron tras la aprobación de la NCAA de una regla que permite hasta cinco años de elegibilidad, aunque no tiene efecto retroactivo para estudiantes que terminaron su carrera en 2023, lo que motivó múltiples demandas alegando violaciones antimonopolio y desigualdades respecto a quienes recibieron años adicionales por excepciones relacionadas con la pandemia de COVID-19 o la incorporación de jugadores provenientes de la G League.
En paralelo, el PCSA, que había estado estancado por objeciones en temas como la distribución de derechos mediáticos, recibió recientemente el apoyo de las principales conferencias universitarias, acercándolo a un voto en el Senado antes de la pausa legislativa de agosto. Sin embargo, la tramitación en la Cámara de Representantes y su implementación efectiva podrían tardar varios meses, mientras las listas de deportistas para temporadas venideras ya se encuentran mayormente definidas.
Por último, el presidente de la NCAA instó al Congreso a aprobar el PCSA para restaurar el control de las normas de elegibilidad y frenar el uso de deportistas universitarios como alternativa para quienes buscan retomar una carrera profesional fallida. Un representante legal de los atletas afectados respondió señalando que estos deportistas generan millonarias ganancias para las instituciones y solo buscan recibir la misma oportunidad que sus competencias.