Project B adoptará política de género del COI y FIBA tras polémica en la WNBA
La nueva liga global de baloncesto femenino Project B confirmó que seguirá las directrices del Comité Olímpico Internacional y FIBA sobre elegibilidad de género para evitar contro…

Project B, la liga global de baloncesto femenino que planea su debut en enero, informó que adoptará las normas de elegibilidad de género establecidas por el Comité Olímpico Internacional (COI) y la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA). Esta decisión busca establecer claridad y uniformidad en torno a la participación de las atletas, en medio del debate público que afronta la WNBA sobre sus políticas en este ámbito.
Alana Beard, cofundadora y encargada del baloncesto de Project B, criticó la gestión de la WNBA en torno a esta cuestión, expresando su decepción por la falta de un posicionamiento claro por parte de la liga. Beard destacó que el foco de Project B será ofrecer un baloncesto de alta calidad y una experiencia positiva para las jugadoras y los aficionados. La liga ya incorporó a varias estrellas de la WNBA, como Nneka Ogwumike, Jonquel Jones y Sophie Cunningham.
La controversia en la WNBA se intensificó tras las declaraciones de Cunningham, quien expresó preocupación por la protección de niñas y deportistas femeninas frente a hombres biológicos en competencias femeninas. El debate ha generado apoyo desde grupos que defienden la exclusión de transgénero en el deporte femenino, así como oposición de activistas en defensa de los derechos trans y de algunos jugadores y entrenadores de la WNBA.
Como liga internacional, Project B confirmó que seguirá la política del COI, que en marzo renovó sus reglas para prohibir la participación de mujeres trans en categorías femeninas salvo excepciones limitadas, con el argumento de proteger la equidad y seguridad. FIBA anunció en abril que adoptará esta política mientras recopila datos específicos sobre baloncesto y temas trans, rechazando solicitudes de elegibilidad mientras dure la revisión, prevista hasta 2027.
La WNBA, por su parte, tiene reglas de elegibilidad pactadas en su convenio colectivo que indican que solo mujeres pueden jugar en la liga, sin precisar detalles sobre identidad o género asignado al nacer. La liga está en proceso de discusión interna sobre la participación transgénero, según un comunicado reciente de su comisionada, y la asociación de jugadoras (WNBPA) emitió una declaración contra el odio dirigido a cualquier persona, incluyendo a personas trans.
Project B dio a conocer la lista inicial de 15 jugadoras, en su mayoría de diferentes países, con planes de anunciar más incorporaciones de lugares como Corea, Serbia y Bélgica. La liga ha evitado responder preguntas sobre su estructura completa, si bien aspira a formar una competición femenina de 66 jugadoras y lanzará además una liga masculina.
Respecto a las pruebas de elegibilidad, la nueva política del COI incluye la exigencia de un test genético para detectar el gen SRY como criterio para determinar la participación en deporte femenino, lo que implica la exclusión de personas con ese gen salvo excepciones. FIBA aún no ha definido si implementará dichos controles y espera lineamientos adicionales del COI. Expertos como el genetista Andrew Sinclair han cuestionado el uso del SRY para determinar el sexo biológico de forma simplista.
Este año, otras organizaciones del deporte femenino también anunciaron la incorporación de pruebas genéticas como requisito, entre ellas el WTA Tour, que empezará a aplicar estos controles posiblemente en torneos próximos, en línea con la actualización de las normas del COI.