La seguridad en el Mundobásket de Ferrol: el desafío de gestionar selecciones con dificultades políticas
La organización del Mundobásket de 1986 en Ferrol afrontó complejos retos de seguridad por la presencia de selecciones como Israel, URSS y Cuba, que obligaron a un despliegue policial excepcional.
El Mundobásket de 1986 en Ferrol supuso un desafío particular para las fuerzas de seguridad, que tuvieron que diseñar un operativo sofisticado ante la presencia de selecciones con precedentes de tensiones internacionales, como Israel, la URSS y Cuba. La coordinación de este dispositivo recayó en Víctor Saavedra, policía nacional retirado, quien se enfrentó a un escenario donde las exigencias superaban cualquier evento deportivo habitual.
Para la organización, garantizar la protección de las delegaciones fue crucial debido al foco mediático internacional y la atención que España recibía en poco tiempo antes de los Juegos Olímpicos de 1992. Saavedra coordinó no solo la vigilancia en los alojamientos de los equipos, entre ellos el Hotel Almirante y el Parador local, sino también la seguridad en el pabellón y sus alrededores, extendiendo el despliegue policial para cubrir los trayectos y prevenir incidentes durante toda la cita.
El operativo incluyó agentes antidisturbios y unidades especializadas como los GEO, que tuvieron que desplazarse expresamente para apoyar el control del evento. La complejidad aumentó por la necesidad de mantener la discreción y actuar en un entorno donde las relaciones diplomáticas internacionales tensas influían directamente en la planificación. A pesar de no contar con información previa detallada sobre los equipos, la preparación contempló distintos escenarios
Saavedra recuerda que las reuniones del comité organizador duraban hasta altas horas de la madrugada, debatiendo cada detalle desde la publicidad hasta la logística para delegados, árbitros y azafatas. Su colaboración con figuras como Juan Fernández, considerado el “padre del Mundobásket”, fue fundamental para implementar un plan sólido y exhaustivo que cumpliera con las altas expectativas oficiales.