Macombs Dam Park, el sitio del antiguo Yankee Stadium, enfrenta abandono pese a su valor histórico
A casi una década del cierre del viejo Yankee Stadium, Macombs Dam Park muestra deterioro, con múltiples actores sin acuerdos claros para su mantenimiento y renovación.

Macombs Dam Park, el espacio público que se construyó en el lugar que ocupó el antiguo Yankee Stadium, presenta un estado de deterioro que incluye superficies de juego irregulares, maleza, basura y áreas peligrosas para quienes lo usan. La gestión del parque está fragmentada entre la ciudad de Nueva York, el departamento de parques, los Yankees y autoridades locales, sin establecer responsabilidades claras para su mantenimiento a largo plazo.
El parque, destinado originalmente a honrar la historia de los Yankees, cuenta con placas conmemorativas, la réplica de la fachada original del estadio y una cancha bautizada como Elston Howard Field. Sin embargo, desde su inauguración, la infraestructura ha sufrido descuido notable, a pesar de que la ciudad ha realizado múltiples reparaciones y mantiene un equipo de limpieza constante. Una renovación de $54 millones fue aprobada, con asignaciones cercanas a los $48 millones, pero su ejecución depende de fondos completos que aún no se han asegurado.
Los Yankees han contribuido financieramente al parque, con una donación inicial para la construcción y aportes anuales para mantenimiento, además de apoyo no financiero como entrenamiento para cuidadores y eventos comunitarios. La organización revisa actualmente una lista de reparaciones con costos multimillonarios para decidir nuevas contribuciones, tras detectar un incendio en una grada y evidenciar el abandono.
En la comunidad local, el estado del parque genera frustración. Residentes y activistas acusan una falta de compromiso tanto por parte de la ciudad como del equipo, especialmente considerando el valor de la franquicia y la visibilidad que el parque debería tener. A pesar de esto, autoridades municipales y federales han mostrado dificultades para coordinar financiamiento y cumplir regulaciones, mientras la comunidad sigue demandando una renovación profunda y mantenimiento constante.
El parque cubre unas 44 acres e incluye espacios deportivos y áreas recreativas, pero su uso se ve limitado por las condiciones actuales. Usuarios como jóvenes jugadores de béisbol y organizaciones comunitarias preparan el terreno con sus propios recursos para poder utilizarlo, destacando los riesgos que presenta una superficie irregular y descuidada. La cercanía física con el moderno Yankee Stadium contrasta con el abandono que enfrenta este espacio que debería ser un símbolo histórico y social para el Bronx.
Distintas figuras públicas reconocen la necesidad de establecer alianzas públicas y privadas para restaurar el parque y convertirlo en un espacio seguro y funcional para la comunidad. Mientras el debate sobre el financiamiento y la responsabilidad continúa, Macombs Dam Park permanece como un ejemplo visible de la desigualdad en el acceso y calidad de los espacios públicos deportivos en Nueva York.