Tampa redefine modelo financiero para estadio de $2.3 mil millones de los Rays
La ciudad de Tampa replantea la financiación pública para el nuevo estadio de los Rays, buscando un esquema basado en impuestos sobre el desarrollo comercial cercano al parque.

El proyecto del estadio de $2.3 mil millones de los Rays en Tampa enfrenta una revisión importante en su modelo financiero a pocas semanas del plazo límite para cerrar el acuerdo. Las autoridades locales han dejado atrás la propuesta inicial de una contribución ciudadana de hasta $180 millones basada en impuestos y zonas de reurbanización, para apostar por un esquema de financiación mediante tax-increment financing (TIF) asociado a un desarrollo mixto alrededor del estadio.
Este nuevo modelo, que se basa en gravámenes derivados del crecimiento comercial generado por el parque y sus alrededores, pretende evitar que los fondos provengan de recursos fiscales generales o destinados a otros sectores públicos. Además, el esquema TIF busca generar ingresos adicionales para infraestructura pública una vez cubiertos los costos del estadio.
El cambio responde a tensiones políticas dentro del gobierno local, en particular entre la alcaldía, que lidera las negociaciones, y el concejo municipal. La aprobación preliminar en el consejo y condado fue ajustada y condicional, lo que perfila la necesidad de una solución viable para avanzar.
El nuevo estadio, con capacidad cercana a 30,000 espectadores y un techo retráctil, está planeado para abrir sus puertas en la temporada 2029. Se construirá junto a un desarrollo de uso mixto inspirado en The Battery de Atlanta, en una zona próxima al aeropuerto y el estadio Raymond James. El financiamiento público total se limitará a un máximo de $976 millones y el equipo asumirá el resto de la inversión y posibles desviaciones en el presupuesto.
La participación de Hillsborough County sigue siendo relevante, y aún resta determinar si la reestructuración a nivel municipal impactará otros aspectos del financiamiento global del estadio.