LaLiga y broadcasters franceses denuncian el patrocinio de ExpressVPN en el Mundial de FIFA 2026
La alianza de FIFA con ExpressVPN para la Copa Mundial 2026 genera rechazo entre derechos de TV en España y Francia por su historial en la lucha contra la piratería.
La decisión de FIFA de sumar a ExpressVPN como patrocinador oficial del Mundial de 2026 ha provocado un fuerte rechazo por parte de LaLiga y varios grupos mediáticos franceses, que consideran esta asociación incompatible con los principios de protección de los derechos audiovisuales en el fútbol. Estos actores han presentado una queja formal contra la FIFA, cuestionando el mensaje que esta alianza envía a un ecosistema ya tensionado por la vulneración de derechos.
Uno de los principales puntos de controversia radica en el historial de ExpressVPN respecto al bloqueo de contenido pirata. Broadcasters y entidades como LaLiga denuncian que esta empresa, a la que han demandado en ocasiones por facilitar el acceso a contenidos no autorizados, se ha negado reiteradamente a implementar bloqueos masivos que impidan la distribución ilegal, lo que supone un obstáculo para la protección de derechos.
Expresamente, la presidencia de LaLiga considera que el acuerdo es «manifiestamente incompatible» con las acciones que deberían regir a la organización máxima del fútbol mundial. En Francia, plataformas mediáticas como LFP Media y Canal+ también han mostrado su indignación, especialmente tras la condena a ExpressVPN en tribunales franceses por no colaborar con medidas anti-piratería exigidas por las autoridades y organizaciones como APPS.
Desde ExpressVPN, la empresa negó haber sido encontrada culpable de facilitar la piratería en ninguna jurisdicción, enfatizando que su servicio de VPN es una herramienta que protege la privacidad y seguridad del usuario, y no una vía para actividades ilegales. Además, señalaron haber presentado a las autoridades europeas y nacionales un marco para combatir la distribución ilícita sin comprometer su política de no registro de datos.
Este enfrentamiento refleja la creciente tensión entre los defensores de la privacidad digital y los agentes que buscan un control absoluto sobre el tráfico online para salvaguardar derechos de contenido. El patrocinio de FIFA abre un debate sobre la legitimidad y coherencia de las asociaciones comerciales en un sector que combina regulaciones estrictas y demandas crecientes por seguridad digital.