Sony lanza Reon Pocket Pro Plus en EE. UU. con tecnología de enfriamiento y calefacción portátil
El dispositivo portátil de Sony ofrece enfriamiento y calentamiento para uso personal mediante una placa térmica en el cuello, aunque su diseño genera dudas sobre su comodidad y usabilidad.
Sony introdujo en el mercado estadounidense su último wearable, el Reon Pocket Pro Plus, un dispositivo que combina enfriamiento y calefacción corporal mediante una placa metálica que se coloca en la nuca. Este producto busca atender a quienes enfrentan condiciones extremas de temperatura, facilitando el confort personal sin depender exclusivamente de ventiladores tradicionales.
El Reon Pocket Pro Plus funciona calentando o enfriando directamente la piel a través de su placa térmica, lo que permite a los usuarios cubrir el dispositivo con prendas comunes. Esta tecnología se encuentra controlada tanto manualmente, a través de botones físicos, como por una aplicación móvil disponible para Android y iOS. Además, incorpora sensores internos que ajustan automáticamente el nivel térmico en función de la temperatura de la piel. Sony complementa el sistema con un accesorio llamado Tag, un sensor ambiental que monitoriza la temperatura ambiente y se puede portar en un bolsillo o colgado con un mosquetón.
Esta nueva versión, primera que se lanza oficialmente en Estados Unidos, añade mejoras respecto a sus predecesores lanzados en Asia desde 2019. Entre ellas destacan un ventilador ajustable para dirigir el aire expulsado, una banda mejorada para sujetar el dispositivo en el cuello y sensores optimizados para su modo inteligente adaptativo. Sin embargo, el equipo pesa más de 250 gramos y tiene dimensiones voluminosas para un accesorio wearable, lo que ha generado cuestionamientos sobre su confort y discreción en su uso diario.
Distanciándose de otros productos del mercado como el Shark ChillPill o el Dyson HushJet Mini Cool, que son fans portátiles, el Reon Pocket Pro Plus no depende directamente de la circulación de aire para refrescar sino que utiliza la tecnología termoeléctrica para calentar o enfriar la placa. Esto le permite funcionar sin necesidad de que el usuario tenga que manipular el dispositivo manualmente, siempre que lleve consigo el Tag para un ajuste ambiental eficiente.
La propuesta de Sony apunta a un nicho específico, como trabajadores expuestos a climas extremos o personas en entornos urbanos donde el control climático no es viable constantemente. No obstante, el diseño poco discreto y la necesidad de llevar un sensor externo podrían limitar su adopción masiva, planteando retos en experiencia de usuario y aceptación en el mercado estadounidense.