Carles Morera destaca la preparación y disciplina para evitar lesiones en el pádel amateur
El traumatólogo Carles Morera explica que una buena preparación física, disciplina y conocimiento del juego son clave para prevenir lesiones comunes en jugadores amateurs de pádel.

Las lesiones de espalda, rodilla, hombros y codos son frecuentes entre los jugadores amateurs de pádel. Carles Morera, especialista en cirugía de la columna vertebral, señala que la prevención depende principalmente de una preparación adecuada antes de cada partido, con calentamiento y estiramientos, además de mantener una buena condición física.
Morera advierte que el riesgo no está en el pádel como deporte, sino en la forma en que se practica. Señala que muchas lesiones se producen por la “prisa para comenzar y la prisa para terminar” el juego, lo que lleva a no calentar ni estirar correctamente. Además, recomienda complementar la actividad con ejercicios de fuerza y preparación física simétrica, como ocurre en el tenis moderno, para equilibrar la musculatura y evitar daños.
Respecto al material, Morera confirma que aunque influye, no es decisivo. Explica que a pesar de la evolución constante de las palas, estas no son la solución definitiva para prevenir lesiones. Otros factores como el peso corporal, hidratación, musculatura y descanso también juegan un papel fundamental.
Sobre la conveniencia de tomar antiinflamatorios para jugar con molestias, Morera señala que no es lo más recomendable, pero tampoco es un error absoluto. Lo esencial es preparar el cuerpo con descanso, hidratación y ejercicios previos a la actividad.
En cuanto a contraindicaciones para jugar, destaca que no existen prohibiciones absolutas, sino relativas según la intensidad y condiciones de cada jugador. Por ejemplo, quienes tienen artrosis en las rodillas pueden jugar de forma moderada, aunque un aumento en la exigencia física puede agravar la lesión.
Morera insiste en la necesidad de disciplina y hábitos que los amateurs deberían adoptar de los profesionales, como controlar el peso, respetar el descanso y mantener una alimentación e hidratación adecuadas. Destaca las diferencias en tolerancia y nivel entre aficionados y profesionales.
Para finalizar, ofrece tres consejos principales para quienes practican pádel a nivel amateur: mantener una preparación física mínima, adoptar disciplina y conocer bien el juego, a fin de evitar lesiones como meniscos dañados, lumbalgias o epicondilitis que afectan la movilidad.