Micah Parsons avanza en su rehabilitación tras lesión de ligamento y fija posible regreso en la NFL
Micah Parsons, jugador de Green Bay Packers, reporta avances en su recuperación de rotura de ligamento cruzado y menisco, con fecha tentativa de regreso entre septiembre y octubre.

Micah Parsons, uno de los jugadores clave de los Green Bay Packers, cumple más de siete meses desde la cirugía para reparar una rotura de ligamento cruzado anterior (ACL) y daño en el menisco. El proceso de rehabilitación avanza según lo planeado, con etapas estructuradas en fases de aproximadamente seis semanas.
Parsons detalló que actualmente está en la etapa de ejercicios pliométricos, centrado en la desaceleración y la mejora de cambios de dirección, aspectos que esperan completar en un plazo cercano a seis semanas. Además, explicó la rigurosa rutina diaria que sigue en Lambeau Field, desde sesiones en la Ammortal Chamber —un dispositivo de bienestar con múltiples tecnologías no invasivas— hasta trabajo de estiramiento, movilidad y ejercicios junto al entrenador Nate Weir.
La recuperación de Parsons es distinta a la de su compañero Tucker Kraft, quien volvió a prácticas con cerca de nueve meses desde su cirugía por rotura limpia de ligamento. Parsons subrayó que su rehabilitación se complicó por la lesión en el menisco, lo que implicó un período prolongado en muletas y cuidados adicionales. Estos factores previenen comparaciones directas en sus calendarios de recuperación.
La fecha ideal para que Parsons regrese a entrenamientos sería a finales de septiembre, aproximadamente a los nueve meses después de la operación. El entrenador y el equipo consideran que la semana seis del calendario regular, cuando Green Bay recibe a Dallas Cowboys en un partido de Sunday Night Football, podría ser un escenario viable para su regreso a la competencia oficial. Parsons reconoció que alcanzar este punto es posible pero depende de su evolución en las próximas semanas.
Además, el jugador enfatizó que prioriza su salud a largo plazo y espera que esta lesión sirva para corregir debilidades físicas previas, buscando mantenerse en forma para disputar entre seis y diez años más de fútbol americano profesional. Parsons también señaló que su principal preocupación no es solo el momento del retorno, sino el nivel de rendimiento que tendrá una vez vuelva a jugar.