Cathy Engelbert destaca que el próximo comisionado de la WNBA deberá tener “piel gruesa
La comisionada saliente de la WNBA, Cathy Engelbert, resaltó la importancia de fortaleza para quien asuma el cargo tras su retiro, tras liderar la expansión y negociar derechos po…

Cathy Engelbert, quien dejará la comisión de la WNBA al cierre del año, afirmó que su sucesor “tendrá que tener muy piel gruesa” para afrontar el rol, un puesto que calificó como multidimensional durante la conferencia de prensa previa a las finales de la temporada 2026 entre Golden State Valkyries y Atlanta Dream. Engelbert expresó tanto satisfacción por los avances logrados como cierta sensibilidad en la despedida.
En sus siete años al mando, la liga pasó de ser casi insolvente a una organización en expansión con 18 equipos, tras partir de 12. Engelbert destacó la negociación de derechos televisivos que superan los 2 mil millones de dólares y la firma de un acuerdo colectivo histórico con las jugadoras que permitió que algunas se convirtieran en las primeras millonarias del torneo.
Durante su gestión, la WNBA no solo creció en número de franquicias, sino también en estructura operativa y alcance digital. La plantilla de empleados de la oficina central aumentó de 12 a casi 100, con la incorporación de cargos como director de marketing y director de crecimiento. La liga hoy además registra valuaciones récord, con las Valkyries como líderes en 2026 con un valor de 850 millones de dólares, según Sportico.
Engelbert explicó que ella misma aportó nombres para la búsqueda de su reemplazo mediante la firma de reclutamiento Excel, aunque sin revelar candidatos específicos. Afirmó que hay interesados con la confianza necesaria para mantener el crecimiento, pero insistió en que el nuevo líder deberá afrontarlo con resiliencia.
En relación con las críticas sobre su estilo de gestión y algunas controversias en su trato con las jugadoras, Engelbert señaló que al inicio de su mandato la prioridad era reconstruir la confianza, pues las condiciones para las atletas eran precarias, sin vuelos chárter y con alojamientos deficientes. Dijo que esos aspectos mejoraron gracias a los acuerdos colectivos del 2020 y 2026.
Sobre las relaciones con las jugadoras, evaluó que la desconfianza inicial fue parte del punto de partida y consideró normal que no todas las partes compartan una misma visión o estrategia en un puesto de alta exposición, ya que incluso en empresas masivas no siempre hay consenso.