China impulsa un plan nacional para consolidarse como potencia deportiva hacia 2030
El gobierno chino aprobó un plan integral para aumentar la práctica deportiva, desarrollar la industria y posicionar al país como líder mundial del deporte para 2035.

China implementa un ambicioso plan de desarrollo deportivo para el periodo 2026-2030, que busca ampliar la participación social en actividades físicas, mejorar el rendimiento en competencias y transformar la industria del deporte en un motor económico. Esta estrategia representa la primera vez que el deporte se incluye en un plan sectorial nacional de desarrollo aprobado por el Consejo de Estado.
El plan contempla once grupos de trabajo que abordan desde la promoción del deporte de masas y la educación física en escuelas hasta la innovación tecnológica y la colaboración internacional. Entre los objetivos destacan aumentar la participación regular en deportes de aproximadamente el 40% de la población, elevar la superficie promedio de instalaciones deportivas a cuatro metros cuadrados por persona y mejorar la condición física para que más personas cumplan los estándares nacionales.
En ciudades como Shanghái, academias privadas de fútbol ejemplifican el enfoque en ampliar la base deportiva y descubrir nuevos talentos. La promoción de la práctica deportiva se acompaña además de la integración de eventos profesionales para fomentar una cultura deportiva accesible y relevante para la sociedad, según expertos locales.
La estrategia también contempla la incorporación de tecnologías aplicadas al deporte, incluyendo deportes virtuales y productos digitales, marcando un avance en la modernización del sector. El objetivo es que el deporte no solo contribuya a mejorar la salud pública, sino que también impulse sectores económicos vinculados como el turismo, la gastronomía y los servicios.
Si bien el pasado éxito deportivo de China se ha medido por medallas y títulos internacionales, este plan amplía la perspectiva hacia una integración más profunda del deporte como elemento estratégico en la modernización y desarrollo nacional. Pekín apunta a consolidarse como potencia deportiva mundial para 2035, con un enfoque que combina salud pública, crecimiento económico y cambio cultural social.
Por último, el documento reconoce desafíos en el acceso desigual a instalaciones deportivas en zonas rurales y urbanas menores, destacando la importancia de expandir servicios deportivos básicos para reforzar la participación masiva y diversificada.