Cómo evitar fraudes en ventas privadas de tarjetas deportivas tras un caso de medio millón de dólares
Un fallido acuerdo por una tarjeta de Tom Brady por casi 500 mil dólares expone los riesgos de las transacciones privadas sin intermediarios confiables.

Una operación privada por una tarjeta única de Tom Brady, valorada en casi 500,000 dólares, terminó en un escándalo debido a un envío adulterado y la imposibilidad de recuperar el dinero. El coleccionista Steve Pocklington pagó la suma tras un acuerdo intermediado por un supuesto broker, quien aseguró haber custodiado la tarjeta. Sin embargo, al recibir el paquete vía FedEx, este no contenía el valioso ítem. La compañía de envíos rechazó la reclamación por seguro y las autoridades investigan el caso.
El abogado Jeffrey Lichtman, especialista en defensa criminal y coleccionista, recomendó que operaciones de este nivel deberían gestionarse a través de casas de subastas que actúan como intermediarias. Estas entidades reciben el pago y entregan el artículo solo cuando se cumplen los términos, cobrando una comisión menor a la habitual, negociable cuando el valor de la venta es elevado.
Cuando la casa de subastas no esté disponible, Lichtman sugirió recurrir a agentes de escrow, terceros neutrales que retienen tanto el dinero como el bien hasta que ambas partes cumplan los acuerdos. En casos en los que ninguna opción funcione, recomendó realizar la transacción de manera presencial, preferiblemente en eventos oficiales del sector para minimizar riesgos.
Para montos menores, Lichtman consideró prudente que el comprador asuma una tarifa por uso de plataformas seguras como PayPal, que protegen ante la pérdida o robo del artículo. Recalcó la importancia de exigir siempre un sistema de rastreo del paquete, pues en su experiencia personal ha gestionado casos en que el monto fue retenido en correos por cuestiones de envío.
El experto advirtió que confiar en recomendaciones o vínculos previos entre comprador, vendedor y terceros no garantiza la protección suficiente en transacciones de alto valor.
- El comprador pagó tras una garantía de un broker cuya identidad y legitimidad eran dudosas.
- El paquete recibido no contenía la tarjeta prometida.
- FedEx negó la cobertura del seguro del envío.
- El broker afirmó no haber recibido comisión alguna por la operación.
- Las investigaciones están en curso, con pocas novedades públicas.