El inversionista canadiense Greg Bailey apuesta por SailGP en lugar de clubes de fútbol europeo
Greg Bailey, tras exitosas salidas en biotech, adquirió la franquicia canadiense de SailGP y considera la liga de vela como una inversión con potencial económico y social.

El empresario canadiense Greg Bailey decidió invertir en la liga internacional de vela profesional SailGP, tras evaluar diferentes opciones en el ámbito deportivo como clubes de fútbol de la Premier League. Su elección respondió a un criterio económico, priorizando inversiones que prometieran rentabilidad, lo que lo llevó a descartar la mayoría de los equipos de fútbol tradicionales.
Bailey se convirtió en propietario del equipo canadiense de SailGP hace dos años, una liga que ha atraído a celebridades deportivas y del entretenimiento como Kylian Mbappé, Anne Hathaway, Hugh Jackman y Ryan Reynolds. A pesar de no tener antecedentes ni experiencia en deportes náuticos – salvo algo de windsurf en su juventud –, el empresario se involucró motivado por las perspectivas financieras y el atractivo de la competición.
Tras su exitoso recorrido en biotecnología, incluyendo la venta de la empresa Medivation a Pfizer por una cifra multimillonaria, Bailey recibió múltiples propuestas para invertir en deportes. Fue una oportunidad de compra de la franquicia canadiense de SailGP lo que finalmente captó su interés, especialmente cuando se enteró de que el equipo original estaba en riesgo de desaparecer.
Para compensar su falta de experiencia en vela, Bailey se asoció con Phil Kennard, quien aporta amplio conocimiento del mundo deportivo y de la venta de patrocinios, habiendo trabajado previamente en Fórmula 1, la America's Cup y el European PGA. Bajo esta colaboración, revisaron las cifras y decidieron seguir adelante con la inversión.
Entre los factores que destacó Bailey para valorar la propuesta de SailGP estuvo la exclusividad y la experiencia que ofrece el evento, como el acceso para inversores a las embarcaciones, entrenamientos y el Adrenaline Lounge, un espacio VIP con asistentes de alto poder adquisitivo. Este entorno permite desarrollar oportunidades de networking y posibles colaboraciones futuras.
Bailey valoró también el esfuerzo de la organización para mantener una competición equilibrada, con un tope de gasto anual por equipo y un diseño de barcos que garantiza igualdad técnica en la cancha de regata. Sin embargo, manifestó su frustración por navegar en escenarios con poco viento, como algunas etapas en Ginebra, Dubái y Abu Dhabi, lo que afecta la velocidad y espectáculo de las embarcaciones.
En términos de crecimiento mediático, reconoció que la liga aún no ha alcanzado un nivel de visibilidad masiva, y que la audiencia está migrando hacia formatos rápidos y resumidos en plataformas digitales como YouTube y TikTok, lo que exige adaptaciones en el contenido.
El respaldo de Larry Ellison, cofundador de SailGP y magnate tecnológico, sumó confianza a los propietarios de franquicia. La posible transición en la continuidad del apoyo financiero de Ellison genera expectativas sobre la sostenibilidad futura de la liga. Bailey considera que SailGP está cerca de alcanzar ese punto de estabilidad que atraería nuevos inversores importantes.
Aunque sigue evaluando oportunidades en fútbol europeo, incluyendo al club portugués Braga por su modelo rentable y su academia formativa, Bailey mantiene reservas debido al limitado número de clubes con resultados financieros positivos. También mostró interés en proyectos como la European NBA, pero subrayó la alta competencia entre inversores en sectores ya consolidados.
Al llegar al equipo canadiense cuando estuvo cerca de desaparecer, Bailey valoró el entusiasmo de la afición local, destacando la gran respuesta del público en Halifax durante una de las fechas de la competición, lo que subrayó el impacto comunitario logrado en poco tiempo.