FIFA confirma Mundial 2030 en seis países con posible expansión a 64 selecciones
El Mundial 2030 se disputará en un modelo inéditamente tripartito entre Sudamérica, Europa y África, con seis países anfitriones y un análisis para ampliar a 64 equipos.
La FIFA estableció un modelo sin precedentes para el Mundial 2030, que será organizado conjuntamente por seis países repartidos en tres continentes. La fase inicial del torneo estará a cargo de Uruguay, Argentina y Paraguay, quienes conmemorarán el centenario de la Copa del Mundo con partidos y actos inaugurales, pero luego la competencia se trasladará en su totalidad a España, Portugal y Marruecos para el desarrollo de la fase de grupos, eliminatorias y final.
Este formato responde a una lógica logística y deportiva que busca evitar el desgaste por viajes intercontinentales continuos. La decisión de concentrar la mayor parte del torneo en Europa y África se explica por la complejidad que implicaría mantener la competitividad y el rendimiento de los equipos con constantes desplazamientos transoceánicos durante varias semanas de competición. Según la FIFA, esta división convierte a la fase sudamericana en un prólogo emotivo, mientras que la gran mayoría de partidos tendrá lugar en territorio europeo y africano.
Esta configuración multipaís con asignación intercontinental representa un salto en complejidad respecto a otras ediciones compartidas: el Mundial 2002 fue organizado por dos países vecinos de Asia, Japón y Corea del Sur, pero la idea de coordinar partidos en tres continentes eleva los retos organizativos, logísticos y geopolíticos a un nivel nunca antes visto en la historia del fútbol.
Adicionalmente, la FIFA anunció que está considerando ampliar el número de participantes de la Copa Mundial 2030 de los 48 actuales a 64 selecciones. Esta propuesta, impulsada principalmente por los comités sudamericanos, busca aumentar la representación de confederaciones con menor número de plazas actualmente, como África, Asia y el Caribe. El análisis contempla aspectos económicos, capacidad de estadios y estructura del calendario de partidos.
Este posible aumento en la cantidad de equipos significaría la incorporación de 16 selecciones extra al torneo, ampliando la base global del campeonato y modificando radicalmente el formato del evento. La FIFA evalúa ahora cómo integrar esta expansión sin comprometer la calidad competitiva ni la viabilidad logística del campeonato con sede en distintos continentes.
Si bien el calendario definitivo y la distribución de partidos aún no se han divulgado, la confirmación oficial de los países anfitriones y la hipótesis de hasta 64 participantes anticipan un Mundial que redefinirá la experiencia deportiva y comercial de la cita más importante del fútbol. Estarían involucrados complejos coordinaciones entre confederaciones y gobiernos para asegurar la conectividad, alojamiento y seguridad de equipos, medios y espectadores en una estructura inédita.