Argentina y el VAR en el Mundial 2026: un análisis sobre las decisiones arbitrales y su impacto
Un análisis detallado de los datos de VAR revela que Argentina es uno de los equipos más favorecidos en el Mundial 2026, sin intervenciones arbitrales en su contra hasta los cuartos de final.
Los datos recopilados sobre las intervenciones del VAR en el Mundial 2026 muestran que Argentina figura entre los principales beneficiados en cuanto a decisiones arbitrales. Hasta la fase de octavos de final, el equipo sudamericano no ha sufrido ningún fallo en su contra a través del VAR, situándose en el segundo lugar en la lista de beneficiarios luego de México, uno de los países anfitriones del torneo.
Esta tendencia ha alimentado críticas y sospechas tanto en redes sociales como entre jugadores y staff de selecciones rivales. Por ejemplo, el delantero egipcio Mostafa Ziko afirmó que el torneo parecía estar "arreglado" a favor de Argentina tras la polémica victoria albiceleste en octavos de final frente a Egipto, donde un gol suyo fue anulado por una falta revisada por el VAR, y una situación similar que involucró a Mohamed Salah no recibió la misma atención. Estos episodios generaron cuestionamientos sobre la imparcialidad del arbitraje durante el torneo.
Estos reclamos se sostienen en varias decisiones controvertidas durante el Mundial, que incluyen:
- Penales no cobrados a favor de los rivales de Argentina.
- Ausencia de sanciones para jugadores clave argentinos tras faltas evidentes.
- Incidentes como la expulsión por simulación de un jugador suizo tras una revisión que corrigió una sanción inicial incorrecta contra un argentino.
- Desatención del VAR en faltas clásicas en partidos de la fase de grupos, como la entrada con taco alto de Messi sobre un defensor argelino sin amonestación.
El uso del VAR en esta edición del Mundial, la primera con 48 equipos y expandida geográficamente, ha sido objeto de análisis y debates constantes en la industria deportiva, ya que las decisiones tecnológicas impactan significativamente en la percepción y desarrollo competitivo del torneo. En este contexto, el caso de Argentina ilustra cómo las cifras y casos concretos pueden dificultar la narrativa lineal en torno al fair play y la neutralidad en la toma de decisiones arbitrales.