FIFA evalúa cambios clave para el Mundial de 2030 tras el torneo más lucrativo
Tras el récord de ingresos y la expansión a 48 equipos en 2026, FIFA considera ampliar a 64 equipos y ajustar reglas, formatos y emisiones para el Mundial de 2030.

El Mundial 2026, organizado por Estados Unidos, México y Canadá, reportó ingresos estimados en 15 mil millones de dólares, convirtiéndose en el evento más grande y rentable en la historia del torneo. Sin embargo, el crecimiento hacia una competición de 48 equipos generó dificultades tanto dentro como fuera de la cancha, con problemas en la logística, precios de entradas y controversias arbitrales.
Con los contratos de derechos televisivos en Estados Unidos terminando y la mira puesta en la edición de 2030, FIFA valora avanzar hacia una expansión a 64 selecciones. Este formato permitiría 16 grupos de cuatro equipos y reduciría la incertidumbre en la fase de grupos, además de aumentar el número total de partidos de 104 a 128 sin prolongar la duración del torneo, al multiplicar los días con seis encuentros.
Respecto a cambios en reglamentación y tecnología, FIFA decide qué hacer con la ley del fuera de juego, actualmente en prueba con una propuesta que solo considera en posición adelantada al jugador cuya totalidad del cuerpo cruce la línea defensiva. Además, la gestión de VAR está en debate, proponiéndose que los equipos tengan un número limitado de desafíos por partido para equilibrar la aplicación y evitar dilaciones excesivas.
El partido por el tercer puesto también está bajo revisión. En 2026 mostró un bajo compromiso competitivo, con un marcador final de 6-4 poco serio. Se propone otorgar a los terceros medallistas la clasificación directa al siguiente Mundial, aumentando así el incentivo para disputar este encuentro.
En cuanto a la experiencia para los aficionados, FIFA analiza mantener la dinámica de precios en las entradas introducida en 2026, pero debe adaptar la estrategia para los países anfitriones de 2030 —España, Marruecos y Portugal—, cuyo contexto económico y cultural difiere del norteamericano. También se destaca la recomendación de conservar los rituales previos a los partidos como las banderas gigantescas y que participen todas las plantillas en los himnos.
El acceso a los partidos es otro punto relevante. En Estados Unidos, la mayoría de los juegos se transmitieron gratuitamente, mientras que la venta de derechos en el mercado local tuvo un precio inferior en comparación con el potencial estimado para futuras ediciones. FIFA considera que mantener la competencia en canales tradicionales, sin convertir el Mundial en un producto exclusivo de plataformas de pago, podría ser más beneficioso para la difusión y el seguimiento global.
Finalmente, la posibilidad de reinstaurar el gol de oro en las prórrogas figura en la lista de propuestas. Este formato, que hacía que el primer gol en tiempo extra determinara el ganador, busca revertir la percepción de confusión y falta de resolución inmediata en los partidos decisivos.