Juegos de la NFL en Londres implican pérdidas para el equipo local pero buscan expandir la liga
Los Washington Commanders, equipo local en el próximo partido en Londres, enfrentan menores ingresos por el modelo centralizado de la NFL, pero priorizan proyectar la liga a nivel…

El partido que los Washington Commanders “oficiarán” como local ante los Indianapolis Colts en Londres reemplaza un encuentro que originalmente hubieran disputado en su estadio en Maryland. Este cambio modifica significativamente la estructura financiera habitual para un juego de temporada regular en casa.
Mientras que en su estadio los equipos conservan la mayor parte de los ingresos por venta de entradas, la NFL centraliza la gestión de su serie internacional y paga un monto fijo al equipo “local” en estos casos, además de cubrir los gastos de viaje y alojamiento para jugadores y equipamiento.
El propietario de los Commanders reconoció que desde el punto de vista económico la experiencia no es favorable, pero destacó su interés en formar parte del crecimiento internacional de la NFL. El presidente del equipo también describió la participación en estos partidos como una inversión para el futuro.
Las ambiciones de la NFL para ampliar su alcance global crecieron en la última década, pasando de tres partidos en Londres en 2015 a una cifra récord de nueve juegos este año, distribuidos en siete países y cuatro continentes. Además de introducir el fútbol americano a nuevas audiencias, estos encuentros en horarios atípicos abren espacios en la programación nacional, aportando mayores ingresos por derechos de transmisión.
Los partidos internacionales representan para las franquicias tanto beneficios como desafíos. Más allá de la merma en ingresos tradicionales, permiten ofrecer una experiencia distinta a los seguidores estadounidenses y captar aficionados en mercados alejados. Los Commanders, por ejemplo, organizaron actividades con jugadores para los fanáticos y vendieron gran parte de la mercancía que llevaron a Londres.
Según datos de Sportico, los Commanders tienen un valor de 9.64 mil millones de dólares y registraron ingresos por 719 millones de dólares en la última temporada. En su formato habitual, los equipos retienen aproximadamente el 66% de los ingresos por entradas, mientras que el restante 34% se distribuye entre todos. Por otra parte, los ingresos por concesiones, merchandising en el estadio, estacionamiento y asientos premium pertenecen en su mayoría al equipo local. Este modelo se ve alterado en los juegos disputados en Londres.
El presidente de los Commanders evitó revelar detalles sobre la compensación que la NFL otorga a los equipos locales en la serie internacional, pero subrayó que se trata de un esfuerzo compartido para ofrecer una experiencia positiva. También mencionó el creciente interés de los aficionados por viajar a estos encuentros.
Actualmente, la mayoría de las franquicias juega partidos internacionales con una frecuencia menor a una vez por año. La excepción la constituyen los Jacksonville Jaguars, que cuentan con un acuerdo especial para disputar dos juegos “locales” por temporada en Londres.
El propietario de Washington puntualizó que las franquicias tienen poca o ninguna voz en la asignación de partidos internacionales y que la designación responde a la popularidad y atractivo del equipo. Por ello, los clubes buscan maximizar la experiencia para sus seguidores, comunidad y jugadores.