Jugadoras de la WNBA reclaman más descanso tras el fin de semana de las estrellas
Varias jugadoras de la WNBA señalaron la falta de tiempo entre el All-Star Weekend y la reanudación de la temporada regular, destacando el impacto en rendimiento y recuperación.

La WNBA retomó su temporada regular tras el All-Star Weekend, pero las críticas sobre la congestión del calendario siguen en el centro del debate. Varios jugadores, entre ellos Caitlin Clark, Nneka Ogwumike y Breanna Stewart, manifestaron que el poco tiempo entre el fin de semana de las estrellas y la vuelta a la competición dificulta la recuperación y afecta el desempeño.
El calendario contempló partidos hasta el miércoles antes del descanso, con la mayoría de las jugadores viajando a Chicago días después para participar en los eventos del All-Star Weekend, terminando con el partido del sábado. Apenas unos días después, el martes se reanudaron los juegos regulares, lo que para algunas jugadoras implicó desplazamientos inmediatos y poco tiempo de descanso.
Breanna Stewart destacó la necesidad de ajustar el calendario para equilibrar descanso, recuperación y competitividad, señalando que el calendario actual “es algo que hay que continuar trabajando”. Las estadísticas del partido de las estrellas evidenciaron un juego con menor intensidad defensiva y alta anotación, reflejo del cansancio acumulado de las jugadoras. Las discusiones sobre incentivar económicamente la participación en el All-Star Game, como ocurre en la NBA, también incluyen la solicitud de más días libres para los participantes.
En el actual convenio colectivo de la WNBA, cada jugadora del All-Star Game recibe una compensación fija, con un premio adicional para la MVP, contrastando con la estructura NBA, donde los jugadores reciben cuantiosas bonificaciones según el resultado del partido. El calendario de la NBA también difiere, con un descanso más prolongado a raíz de la extensión del All-Star break a más de una semana desde la temporada 2014–15.
El tema del calendario no es nuevo para la WNBA. En negociaciones colectivas previas, se planteó la necesidad de más días de descanso tras el All-Star Weekend, pero la liga no aceptó cambios en la agenda. La directiva de la asociación de jugadoras ha insistido en los reiterados intentos de modificar el calendario para mejorar las condiciones de las atletas, aunque sin éxito hasta ahora.
El ritmo del calendario y sus efectos en la recuperación física y el nivel competitivo se mantienen como temas centrales para la WNBA en este inicio de la segunda fase de la temporada, mientras la liga enfrenta la demanda creciente de sus eventos y la necesidad de equilibrar esfuerzo y descanso.