La NCAA defiende la limitación de elegibilidad y rechaza ampliar temporadas para exatletas
La NCAA argumenta ante un tribunal que permitir más temporadas a exjugadores con elegibilidad agotada perjudica a atletas activos y altera las reglas actuales de competencia.

La NCAA solicitó al Tribunal de Apelaciones del 10º Circuito de Estados Unidos anular una orden judicial que autorizaba a miles de atletas con elegibilidad agotada a disputar una temporada más en la División I de deportes universitarios. El litigio, que involucra a jugadores que empezaron su carrera universitaria en 2022–23 y ya han completado cuatro años de participación, cuestiona el reciente cambio en las reglas de elegibilidad.
La organización sostiene que aumentar la cantidad de jugadores con derecho a competir no beneficia el deporte universitario, ya que esos atletas recuperarían puestos en los equipos y minutos de juego, afectando a atletas jóvenes que esperaban oportunidades deportivas al elegir sus universidades. La NCAA destaca que los jugadores retornantes son generalmente mayores –22 o 23 años– y con experiencia previa, lo que podría influir en decisiones de entrenadores que no cumplirían promesas hechas a novatos.
Además, la NCAA rechazó datos presentados por los demandantes que sugerían que numerosos equipos tienen cupos libres, y por lo tanto, los retornos no afectarían a atletas actuales sino que llenarían vacantes. La entidad aclaró que esos datos provienen de una temporada previa a la implementación de los límites de plantillas aprobados en el Acuerdo de la Cámara, que redujo la cantidad máxima de jugadores en ciertos deportes. Ni la demanda ni la NCAA precisaron cuántos espacios están disponibles en la temporada 2026–27.
En el escrito legal también se advierte que permitir la extensión de elegibilidad a jugadores con años anteriores en profesionales abriría la puerta a impugnaciones masivas de las reglas vigentes. La NCAA cita casos recientes que buscan que exatletas antiguos retornen para disputar más temporadas y menciona una orden temporal concedida a un jugador que participó en la NBA Summer League y fue elegido en el draft de la NBA para jugar una sexta temporada universitaria.
Este caso, Wisne contra NCAA, que enfrenta la ampliación de la elegibilidad para jugadores del 2022, podría tener una audiencia oral en el 10º Circuito, que aún debe decidir si la concede. La NCAA mantiene que las limitaciones actuales son reglas arbitrarias pero uniformes, al igual que otros requisitos académicos o normas institucionales que definen la naturaleza particular del deporte universitario. También señala que, aunque los equipos de la G League cuentan con plantillas más talentosas, no logran la misma atracción de aficionados que el deporte universitario, el cual posee vínculos únicos con las universidades y sus comunidades.