LIV Golf reduce actividades y afronta dudas tras el retiro del PIF
La salida del fondo saudí PIF obligó a LIV Golf a recortar eventos, disminuir premios y enfrentar pagos atrasados mientras busca redefinir su modelo para el futuro.

LIV Golf canceló el cierre de temporada previsto en Michigan y recortó a la mitad el premio del torneo en Indianápolis, efectos concretos de la retirada del apoyo económico del fondo saudí Public Investment Fund (PIF). A pesar de un anuncio previo que señalaba continuidad hasta 2026, estas medidas anticipan un cambio profundo en las operaciones del circuito.
Las consecuencias financieras incluyen también demandas legales por pagos pendientes. Proveedores como Mobii Systems Group y Fresh Tape Media reclamaron en tribunales millones de dólares por facturas impagas, mientras algunos jugadores aún no recibieron sus premios del evento de Nueva York. Estos problemas reflejan la crisis de liquidez tras la finalización del respaldo del PIF, con inversiones estimadas entre 5 y 8 mil millones de dólares desde 2022.
La nueva etapa de LIV Golf podría estar encabezada por el fondo londinense BC Capital, quien habría llegado a un acuerdo para liderar la inversión, aunque sin confirmación oficial. El CEO actual, que asumió en 2025, afirmó estar trabajando para estabilizar la organización y destacó la necesidad de cambiar hacia un modelo con “disciplina comercial”, alejándose de la concepción original basada en grandes contratos y gastos osados.
Entre los planes para la reestructuración figura un calendario de diez torneos con un enfoque en cinco campeonatos de equipos repartidos por continentes y cinco eventos insignia vinculados a los grandes torneos. Se mantendría la dinámica de equipos franquiciados, considerados activos capaces de expandir la audiencia y la inversión. Los jugadores participarían directamente mediante una participación del 50% en el nuevo proyecto.
El circuito también busca distanciarse del modelo tradicional del golf masculino, con la intención de atraer a un público más joven y global, y ampliar oportunidades comerciales, patrocinadores y formatos de competencia. A pesar del contexto de turbulencias financieras y organizativas, LIV mantiene su ambición de ofrecer una propuesta distinta dentro del ecosistema del golf profesional.
Las relaciones con las otras grandes giras, PGA Tour y DP World Tour, siguen siendo un factor crítico, ya que algunos jugadores consideran volver o priorizan otros proyectos personales. Restricciones en los movimientos entre circuitos limitan la movilidad de los golfistas, lo que complica la composición del plantel futuro de LIV.
El CEO reiteró que el objetivo no es competir para desplazar a otros circuitos, sino complementar la oferta con una visión diferente. Sin embargo, la renovación del proyecto deberá superar el escepticismo interno y externo, la falta de acceso a grandes plataformas de transmisión y la percepción de que es más noticia que espectáculo, para consolidarse más allá de 2026.