Mark Cuban y firma de Rashaun Williams adquieren participación minoritaria en los Athletics
Harbinger Sports Partners, liderada por Mark Cuban y Rashaun Williams, compró una participación minoritaria en los Athletics justo antes de su traslado a Las Vegas, marcando su pr…

Harbinger Sports Partners, un fondo de capital privado centrado en la inversión en franquicias deportivas, concretó su primera operación con la compra de una participación minoritaria en los Athletics. El acuerdo se anunció antes del traslado de la franquicia a Las Vegas y suma a Mark Cuban y Rashaun Williams como nuevos miembros del grupo de propietarios.
La firma, fundada en mayo y encabezada por Cuban, Williams, Jonathan Mariner y Steve Cannon, no divulgó detalles sobre la participación adquirida, el valor pagado ni la valoración total del equipo. Según Forbes, los Athletics están valorados en 2.000 millones de dólares, ubicándose en el lugar 18 entre las 30 franquicias de MLB.
Jonathan Mariner, ex CFO y vicepresidente ejecutivo de MLB, y Steve Cannon, con experiencia en la dirigencia de los Falcons, lideraron la transacción. Harbinger busca realizar entre 10 y 12 inversiones con el fondo inicial, cuyo objetivo de recaudación es de 750 millones de dólares, centradas en acciones minoritarias de franquicias deportivas norteamericanas.
Williams indicó que decidieron comenzar con los Athletics por la posibilidad de ser socios activos del equipo, destacando el valor que aporta la experiencia de Mariner en negociaciones y relaciones dentro de MLB. Cuban destacó el liderazgo del equipo actual como uno de los atractivos para participar en la operación.
Los Athletics, propiedad de John Fisher, disputan esta temporada la mayoría de sus partidos en Sacramento, en un estadio con capacidad limitada, tras dejar Oakland en 2024. En Las Vegas, el equipo tiene prevista una reubicación completa para 2028 en un estadio de 33.000 localidades cuyo costo estimado ha escalado hasta cerca de 2.000 millones de dólares, siendo Fisher el responsable exclusivo de los gastos adicionales más allá de la contribución pública, limitada a 380 millones.
Williams aclaró que la inversión de Harbinger no está destinada a financiar la construcción del nuevo estadio, cuyo presupuesto se aseguró hace dos años. Además, anticipó que la instalación será “el mejor estadio construido en la historia de MLB” y subrayó su ubicación estratégica en un destino turístico que recibe anualmente entre 30 y 40 millones de visitantes.
La franquicia mantendrá la denominación Athletics sin añadir aún un indicador geográfico, debido a un conflicto de marcas, durante toda su etapa temporal en Sacramento y hasta 2027. Las preocupaciones sobre la saturación del mercado en Las Vegas no inquietan a Harbinger, que confía en la demanda sustentada por investigaciones realizadas junto con MLB y el grupo propietario.
Williams mencionó que MLB se encuentra en negociaciones activas para un nuevo convenio laboral con la asociación de jugadores, con una posible huelga en puerta, pero consideró que esto no afecta la inversión en el largo plazo, ya que el estadio abrirá sus puertas en 2028.
Entre los puntos que evaluaron para elegir MLB como primer destino de inversión destacan la potencial instauración de un salary cap y la nacionalización de los contratos de medios. Paralelamente, Fisher continúa con la venta de los San Jose Earthquakes de Major League Soccer, un proceso que no está vinculado con la transacción de los Athletics.