Meta acuerda pago millonario y cambios en diseño que afectan al sector de apuestas deportivas
Meta pactó un acuerdo por hasta $18 mil millones para modificar el diseño de sus plataformas y evitar demandas por adicción, una alerta para apps de apuestas y mercados de predicc…

Meta aceptó un acuerdo valorado en $18 mil millones que incluye modificaciones significativas en el diseño de Facebook e Instagram para responder a demandas que acusan a estas plataformas de fomentar conductas adictivas, especialmente entre jóvenes. El pago se distribuirá durante diez años, con la mayoría destinada a estados y territorios estadounidenses.
El acuerdo también obliga a Meta a implementar mecanismos de seguridad dirigidos a proteger a menores y jóvenes. Entre estas medidas figuran un límite diario predeterminado de dos horas, un modo nocturno que restringe el acceso y las notificaciones entre medianoche y las seis de la mañana, y un “modo escuela” que silencia notificaciones durante horarios escolares. Otras modificaciones incluyen ocultar los “likes” en publicaciones de adolescentes y permitir controles avanzados sobre la reproducción automática y el feed algorítmico.
Este convenio fue alcanzado con 52 fiscalías generales que representan 48 estados, territorios y Washington, D.C., donde Meta entregará aproximadamente el 70% de los fondos. El restante 30% depende de que plataformas competidoras como YouTube y TikTok acepten condiciones similares y realicen pagos parecidos.
Expertos en leyes digitales consideraron esta resolución un hito que podría sentar precedentes más allá de las redes sociales, incluyendo a empresas tecnológicas emergentes y aquellas que despliegan inteligencia artificial.
En paralelo, se han identificado similitudes entre las apps de redes sociales y las de apuestas deportivas. Ambas buscan maximizar el tiempo de uso mediante notificaciones constantes, recompensas y ofertas personalizadas para estimular la repetición y el compromiso del usuario. Aun cuando las plataformas sociales no operan como casas de apuestas o casinos, sí incluyen juegos con moneda virtual que pueden potenciar la adicción.
Sin embargo, un punto clave es la edad legal del usuario: las redes sociales se utilizan por menores, mientras que en las jurisdicciones que permiten apuestas deportivas, los usuarios deben ser mayores de edad, usualmente 18 o 21 años, lo que limita la comparación en términos legales.
A pesar de esto, ya existen demandas contra operadores de apuestas deportivas que los acusan de diseñar apps adictivas que generan daños financieros y personales. En un caso particular en Pensilvania, dos demandantes alegan que plataformas como DraftKings y FanDuel crean interfaces que amplifican la adicción a través de una experiencia personalizada y rápida.
De surgir una línea judicial similar a la de las redes sociales, las empresas de apuestas podrían enfrentarse a un escrutinio mayor sobre sus diseños, prácticas de marketing y medidas de juego responsable.