MLB se acerca a un cierre patronal ante negociaciones por salario y estructura de la liga
La MLB enfrenta un posible cierre patronal tras expirar su convenio colectivo, con dueños y jugadores divididos sobre salario, reparto de ingresos y cambios en el draft.

La MLB se acerca a un posible cierre patronal luego de que el convenio colectivo entre los dueños y la asociación de jugadores expire. Los propietarios planean imponer un lockout si no hay acuerdo, presionando por un sistema de tope salarial que restrinja el gasto en nóminas y al mismo tiempo implemente un piso mínimo de gasto. Los jugadores, por su parte, buscan aumentar su salario mínimo, acelerar el acceso a mejores contratos y preservar el mercado abierto de la agencia libre.
Actualmente, la MLB opera bajo un sistema de impuesto de lujo que penaliza a los equipos con grandes gastos, pero permite grandes disparidades. Por ejemplo, en la temporada reciente, nueve equipos sobrepasaron el límite de gasto, con los Dodgers como líder en pago de impuesto. La propuesta de los dueños busca establecer un tope máximo y mínimo de nómina de forma gradual, para equilibrar la competitividad y asegurar costos previsibles, al estilo de otras grandes ligas norteamericanas como la NBA, NFL y NHL.
Los jugadores demandan, además del aumento del salario mínimo a valores superiores a 1.5 millones en 2027 y 2.2 millones en 2031, modificaciones en el sistema de arbitraje para acceder a mejores salarios más rápido. También reclaman mayor flexibilidad en las plantillas, cambios en el draft y la eliminación de ciertos mecanismos como la oferta calificativa, que limita las condiciones para firmar agentes libres destacados.
Respecto al reparto de ingresos, la liga propone un sistema 50/50 similar al de otras ligas con tope salarial. Actualmente, los jugadores reciben cerca del 49% de los ingresos relacionados con el béisbol, una proporción que ha disminuido desde el 52% en 2015. Además, se discuten detalles como la aplicación de un sistema de escrow que retendría parte de los salarios si los ingresos no alcanzan los pronósticos, mecanismo vigente en la NBA y NHL.
Los dueños también buscan reformar la entrada de talento, proponiendo la creación de un draft internacional con límites salariales para prospectos, buscando regular un mercado que hoy se basa en compromisos verbales. En respuesta, la asociación de jugadores ha criticado estas medidas, señalando que restringirían derechos y la compensación.
Otro punto de conflicto es el uso de dinero diferido en los contratos, que algunos equipos utilizan para reducir el impacto fiscal a corto plazo, una práctica que MLB quiere limitar para asegurar la funcionalidad del tope salarial, mientras que los jugadores temen que eso restrinja sus ingresos.
En materia de ingresos locales, la liga intenta centralizar las negociaciones de derechos de medios, que hoy se reparten entre los equipos, un cambio también motivado por la crisis de las cadenas regionales de televisión. Esta centralización busca un reparto equitativo entre los 30 clubes.
Como parte de un plan de siete años, MLB también propuso volver a una temporada regular de 154 juegos para 2029, añadir un día de descanso semanal y ampliar la serie divisional de postemporada a un formato de siete juegos, priorizando los espacios nacionales en la televisión frente a los locales.
Fuera del convenio colectivo, existe interés por garantizar la participación obligatoria de jugadores en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, una negociación separada que podría verse afectada por la situación laboral. El cierre patronal amenaza con detener la actividad de la liga y las negociaciones entre jugadores y dueños tras la finalización de la temporada.