Nuevos incidentes con aficionados generan controversia en partidos de la WNBA
Un aficionado de Portland denunció haber sido agredido verbalmente y escupido en un partido de la WNBA, mientras la liga enfrenta múltiples casos de comportamientos conflictivos e…

Un espectador con abono de temporada de Portland Fire informó haber sido escupido y recibido insultos homofóbicos y transfóbicos durante el himno nacional en un partido contra Indiana Fever, celebrado en el Moda Center. Las autoridades locales consideran el caso como un posible crimen de odio y mantienen abierta la investigación.
Además, el ambiente previo al encuentro estuvo marcado por tensiones derivadas de una manifestación en apoyo a Sophie Cunningham, jugadora de Indiana Fever que públicamente cuestionó la participación de mujeres transgénero en deportes femeninos. Seguidores de Cunningham y aficionados de Portland protagonizaron enfrentamientos fuera del estadio, mientras Cunningham fue abucheada durante el partido.
Tras la derrota de Portland por 112-98, el club emitió un comunicado señalando que revisan el incidente junto con las partes involucradas y el equipo del Moda Center, y reafirmaron su compromiso de mantener un entorno seguro conforme al Código de Conducta para los aficionados de la WNBA.
Este episodio se suma a una serie de conflictos relacionados con el público en la WNBA. Recientemente, dos jóvenes que asistieron a un partido entre Seattle Storm e Indiana Fever mostraron un cartel apoyando a Cunningham, lo que generó reacciones encontradas y desencadenó un enfrentamiento con seguidores del Storm dentro del estadio. La situación alcanzó difusión viral cuando una copropietaria del Seattle Storm fue identificada como la mujer que increpó a los jóvenes, hecho que motivó una disculpa pública de la organización.
La WNBA también ha afrontado casos de acoso y abuso hacia sus jugadoras, tanto en los partidos como en redes sociales. En julio, Chelsea Gray, guardia de Las Vegas Aces, hizo pública una captura de un mensaje directo con insultos raciales recibidos tras la derrota ante Indiana Fever. El año pasado, la liga enfrentó una ola de incidentes en la que se lanzaron objetos inapropiados a las canchas, lo que derivó en investigaciones y detenciones, y llevó a la organización a comprometerse con autoridades locales y federales para garantizar la seguridad.