El Mundial 2026 impulsa la convergencia entre diversidad, tecnología y conexión cultural en el deporte
Horowitz Research destaca cómo el Mundial 2026 evidenció el protagonismo de las audiencias multiculturales y el crecimiento del streaming en el consumo deportivo en EE.UU.

El Mundial de Fútbol 2026 registró un récord de audiencia en Estados Unidos, con cerca de 63 millones de espectadores entre transmisiones en inglés y español, según datos de Reuters. La cobertura en español, encabezada por Telemundo, sumó 23.9 millones de televidentes, mientras que FOX reunió 38.9 millones en su transmisión en inglés.
Además, la plataforma de streaming Peacock reportó un aumento del 251% en la audiencia digital promedio por minuto en la fase de grupos respecto al Mundial de 2022, mostrando un crecimiento significativo del consumo digital en español dentro del país. Este fenómeno confirma la creciente importancia de las audiencias multiculturales y la expansión de las plataformas digitales en el panorama mediático deportivo.
Horowitz Research señaló antes del torneo que los aficionados experimentarían el Mundial a través de múltiples idiomas, plataformas y entornos, desde los hogares hasta espacios públicos y redes sociales. El consumo en vivo en diversos canales fue una constante durante el evento, que posicionó a las audiencias latinas como un pilar clave en el mercado deportivo estadounidense.
Su estudio “State of Media, Entertainment, and Tech: Viewing Behaviors” indicó que más de la mitad de los consumidores latinos planeaban seguir el Mundial, superando la intención promedio del mercado general. Esta proyección se confirmó en la elevada y sostenida interacción vista durante todo el campeonato.
El Mundial 2026 también marcó un cambio significativo en la preferencia por el streaming como plataforma principal para eventos deportivos en vivo. Los espectadores combinaron la televisión tradicional con servicios digitales, eligiendo según conveniencia y contexto. Horowitz anticipó este comportamiento, señalando que la mayoría de los usuarios utilizarían múltiples dispositivos para seguir los partidos, más allá del televisor.
Este modelo híbrido entre transmisión lineal y digital exige ahora estrategias de distribución integradas que incluyan televisión abierta, streaming, móvil y redes sociales. La experiencia social fue otro elemento fundamental: aficionados se reunieron en hogares, bares y espacios públicos, además de interactuar en línea antes, durante y después de los encuentros.
El análisis de Horowitz Research mostró que los espectadores planificaron ver los partidos en grupo y participar en eventos de seguimiento, aprovechando las redes sociales para compartir la experiencia y conectar audiencias de distintas geografías, culturas y generaciones.
Para Horowitz, estos resultados reflejan una nueva realidad en el consumo deportivo: la diversidad cultural, la fluidez tecnológica y la conexión comunitaria son factores determinantes. La firma también destacó el valor publicitario de entornos deportivos en vivo y multiculturales, donde la atención, el compromiso emocional y la interacción multiplataforma generan un impacto significativo para las marcas.
Finalmente, la investigación anticipa que este interés por el fútbol global continuará en eventos venideros como la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027. La conclusión es clara: la evolución del deporte pasa por integrar diversidad, tecnología y cultura.