Proveedores de LIV Golf denuncian falta de pago mientras la liga busca financiamiento
Varios contratistas y proveedores de LIV Golf aseguran que la liga les debe importantes pagos atrasados, mientras negocia con nuevos inversores para mantener operaciones en 2027.

LIV Golf enfrenta reclamos por pagos pendientes de varios contratistas y proveedores que aseguran adeudos que van desde unos pocos miles hasta casi 100 mil dólares. Estos retrasos se producen pese a que la liga negocia con nuevos inversores para asegurar su continuidad más allá de 2026.
La división de crédito de la firma privada BC Partners explora un acuerdo de financiamiento con LIV para sostener la operativa de la competición. Mientras el evento de esta semana en Indianápolis distribuirá 30 millones en premios, persisten dudas sobre la realización del campeonato por equipos en Michigan, cuyo monto ascendería a 40 millones y cuyo futuro sigue incierto.
Si bien los empleados a tiempo completo no reportan falta de pago desde que el Fondo de Inversión Pública saudí anunció que dejaría de financiar la liga tras esta temporada, varios contratistas aseguran estar en mora por trabajos realizados este año. Los servicios subcontratados incluyen producción de video, recolección de datos, merchandising, alimentación y bebidas, entre otros.
Entre los afectados, algunos han colaborado desde el evento inaugural en 2022. También se menciona que otros proveedores sin declarar públicamente podrían adeudar sumas mayores. Una empresa canadiense, Mobii Systems Group Limited, que ofreció el servicio de streaming “Any Shot, Any Time”, demandó a LIV por incumplimiento contractual, facturas impagas y recargos por más de 1.1 millones de dólares. Otras compañías en situación similar estudian acciones legales.
El retraso actual en los pagos supera lo habitual, con demoras de varios meses que acumulan montos significativos para diversas partes. La comunicación desde LIV sobre estos adeudos ha sido mínima. Algunos contratistas han contratado abogados y enviado notificaciones de incumplimiento sin recibir respuestas ni del departamento de cuentas por pagar ni de la asesoría legal de la liga.
Un especialista en quiebras explicó que retener pagos es una práctica común cuando las compañías evalúan la posibilidad de declararse en bancarrota. En este contexto, LIV busca administrar su flujo de caja para mantenerse operativo.
Este verano, la liga ha insistido en su transición desde el financiamiento del Fondo de Inversión Pública saudí hacia nuevos capitales con un enfoque considerado “disciplinado” y “sostenible”. Un equipo de expertos en reestructuración lidera la nueva junta independiente de LIV, centrándose en la eficiencia de recursos, modelos operativos y estructuras de costos.
LIV presentó un aviso formal requerido por la legislación estadounidense sobre posibles despidos masivos y comenzó a comunicar a ciertos contratistas la terminación próxima de contratos con preaviso de 30 días, aunque con indicios de posibles futuras oportunidades bajo una hipotética “estructura LIV 2.0”. La relación con contratistas que trabajan a través de terceros añade complejidad a estas notificaciones.
Desde su lanzamiento en 2022, el Fondo de Inversión Pública ha invertido más de 5 mil millones de dólares en LIV, aunque los términos de su salida como principal financiador no se han hecho públicos.
En declaraciones recientes, el CEO de LIV reconoció la labor del fondo y expresó agradecimiento por el tiempo para buscar nuevos inversores. Figuras destacadas vinculadas a LIV han reconocido el impacto positivo del Fondo en el golf global, aunque fuentes internas califican difícil la relación con este inversor y mencionan problemas de comunicación recurrentes durante el año.
Fuentes externas indican que el Fondo evalúa la recompra con descuentos de contratos de jugadores para mitigar posibles pasivos. Jugadores como Jon Rahm, que se unió a LIV en 2024 y tiene contrato vigente por varios años, estarían entre los mayores acreedores con sumas millonarias pendientes. Otros, como Bryson DeChambeau, están próximos a finalizar su vínculo contractual. El modelo futuro de “LIV 2.0” pretende que los jugadores sean accionistas mayoritarios.
El CEO de LIV ha liderado la búsqueda de inversores durante la primavera y verano, siendo visto en eventos junto a ejecutivos de BC Partners y representantes del Fondo de Inversión Pública. Sin embargo, algunos contratistas manifiestan frustración por la percepción de que los altos ejecutivos mantienen pagos puntuales y usan recursos corporativos mientras a otros les adeudan dinero.
La liga no respondió a solicitudes de comentarios para esta nota.