Uso de IA para recrear a Maradona en campaña de apuestas genera rechazo en Argentina
La difusión de un anuncio con Diego Maradona recreado mediante inteligencia artificial para promover apuestas deportivas en el Mundial 2026 reaviva el debate sobre la publicidad, el impacto en jóvenes y la salud mental.
Una campaña publicitaria que utiliza una versión digitalizada de Diego Maradona para promocionar apuestas deportivas durante la Copa Mundial 2026 desató una polémica significativa en Argentina. La pieza aprovecha avances tecnológicos en inteligencia artificial para reconstruir el icónico rostro y voz del astro del fútbol, invitando a los aficionados a apostar en los encuentros del torneo.
Más allá de la controversia sobre el uso de la imagen de un fallecido sin consentimiento directo, expertos del sector llaman la atención sobre cómo esta práctica ejemplifica una evolución en la economía de la atención. Las marcas usan la identificación afectiva lograda por figuras históricas para potenciar su credibilidad y fomentar un consumo activo entre el público, en especial los jóvenes, segmento particularmente vulnerable a la adicción al juego.
La Copa del Mundo se ha consolidado como una plataforma clave para la publicidad de casas de apuestas, que junto con bebidas alcohólicas, llenan espacios comerciales, pausas y redes sociales durante la transmisión. El objetivo es convertir al espectador en un consumidor que no solo sigue el partido sino también participa activamente apostando y buscando ganancias económicas.
Este fenómeno preocupa a organismos públicos y organizaciones sociales. Datos recientes indican que ocho de cada diez adolescentes argentinos han estado expuestos a plataformas de apuestas online en 2024, y aproximadamente tres de cada diez realizan apuestas con frecuencia, muchas veces usando cuentas de adultos para evitar controles de edad. Esta situación plantea riesgos significativos para la salud mental en un grupo etario en desarrollo.
En línea con estas preocupaciones, la UNICEF en Argentina advierte sobre la creciente integración entre juegos, publicidad y redes sociales, que amplifica el tiempo que niños y adolescentes pasan conectados y su acceso temprano a estímulos potencialmente dañinos. La Organización Mundial de la Salud califica el trastorno del juego como un problema sanitario vinculable a estas tendencias digitales.
- La inteligencia artificial puede recrear rostros, voces y expresiones con alto realismo para uso en publicidad.
- El uso de figuras históricas en campañas de apuestas conlleva debates éticos y legales.
- Eventos masivos como la Copa Mundial son espacios privilegiados para captación publicitaria de productos que incentivan el consumo impulsivo.
- La exposición temprana a apuestas digitales incrementa casos de comportamiento compulsivo, especialmente en adolescentes.