La final del Mundial 2026 rompe récords históricos de audiencia en Fox y Telemundo
Más de 60 millones de espectadores en EE. UU. siguieron la final del Mundial de fútbol en ambas cadenas, estableciendo nuevos máximos en transmisiones en inglés y español.

La final del Mundial 2026, donde España derrotó a Argentina 1-0, registró una audiencia combinada de más de 60 millones de espectadores en Estados Unidos a través de Fox y Telemundo, estableciendo nuevos récords de audiencia para transmisiones en inglés y español. Fox captó a 38.9 millones de espectadores, la cifra más alta para un partido de fútbol en inglés en la historia de la televisión estadounidense, con un pico cercano a los 51.7 millones.
Telemundo por su parte alcanzó 23.9 millones de televidentes para la final, superando el récord anterior de audiencia en español para un partido de fútbol, que estaba en manos del encuentro México-Inglaterra celebrado en julio de 2026. Esta cifra consolida a la final como el evento deportivo televisivo más visto en idioma español en Estados Unidos.
El total combinado de espectadores acerca el partido al nivel de las audiencias de los playoffs de la NFL, considerado el programa más popular en la televisión estadounidense fuera del Super Bowl. La localización norteamericana del torneo facilitó la realización de numerosas fiestas para ver los partidos y horarios en tardes y noches que favorecieron el consumo masivo.
Las mediciones de audiencia fueron realizadas con el sistema Nielsen, actualizado para incluir el streaming y la visualización fuera del hogar, como bares y eventos al aire libre, lo que ofrece una medición más precisa de la presencia total del público frente a la pantalla.
Además de los equipos anfitriones México, Estados Unidos y Canadá, la amplia participación de otras selecciones y la presencia de figuras reconocidas mundialmente como Lionel Messi, Erling Haaland, Harry Kane y Kylian Mbappé contribuyeron a atraer una audiencia global diversa. El creciente reconocimiento de estos jugadores plantea interrogantes sobre el impacto futuro en las ligas profesionales estadounidenses y en próximas Copas Mundiales, incluyendo la femenina que se jugará en Brasil.