Qué es el modelo de franquicias en el deporte y cómo funciona su estructura
El modelo de franquicias en el deporte es un sistema cerrado sin descenso que incluye expansión controlada y draft, diseñado para generar estabilidad financiera y atraer inversores al sector.

El modelo de franquicias se caracteriza por operar un sistema cerrado donde los equipos no enfrentan descenso ni ascenso, lo que garantiza su permanencia en la competencia. Esta estructura contrasta con los sistemas abiertos, donde los clubes pueden subir o bajar de categoría según su rendimiento. En el modelo cerrado, el control sobre la cantidad de participantes y la entrada de nuevos equipos es fundamental para mantener el equilibrio deportivo y financiero.
Expansión y control del mercado
La expansión en el modelo de franquicias se gestiona de forma centralizada y se utiliza como herramienta para fortalecer la liga. Las ligas deciden cuándo y cómo incorporar nuevas franquicias, evaluando factores clave: tamaño del mercado, potencial de ingresos, infraestructura disponible y capacidad para atraer audiencia y patrocinadores. La incorporación no es automática ni autónoma; los interesados deben pasar por un proceso riguroso que incluye la aprobación de la liga y la negociación financiera.
Este control evita la saturación del mercado y la dilución del valor económico de la competencia. Al limitar el número de equipos, la liga puede negociar mejores contratos de derechos, mantener la competitividad y proteger el valor de cada franquicia. Por ejemplo, si una liga tiene actualmente 30 equipos y decide expandirse a 32, analiza la rentabilidad estimada de esos dos nuevos mercados antes de aprobar las nuevas franquicias.
El draft como mecanismo de distribución de talento
Un componente esencial del modelo es el draft, un sistema para asignar talento joven o nuevo de forma equitativa entre franquicias. El draft establece un orden de selección, generalmente basado en el desempeño del último ciclo competitivo: los equipos con peor resultado eligen primero. Esto busca equilibrar el nivel competitivo a largo plazo y evitar que los equipos con mayores recursos acaparen a los mejores jugadores.
Para entender el método, supongamos un draft con 30 equipos y 60 jugadores disponibles. El equipo que finalizó último en la temporada puede seleccionar al jugador número 1, seguido por el penúltimo en el puesto 2, y así sucesivamente. En la segunda ronda, el orden se invierte para compensar ventajas y garantizar una distribución equitativa. Este proceso previene la concentración de talento y mejora la competitividad general.
Por qué el modelo atrae inversores
El atractivo principal para inversores radica en la estabilidad que ofrece el sistema cerrado, al eliminar el riesgo de descenso que puede afectar el valor de un club en sistemas abiertos. La propiedad de la franquicia representa un activo con un valor empresarial más predecible y menos volátil. Esto facilita la planificación financiera, la captación de patrocinadores y la venta de entradas.
Además, la liga suele compartir ingresos entre franquicias, incluyendo derechos de televisión y patrocinios, produciendo un flujo de caja más homogéneo entre equipos. Esta solidaridad económica permite a franquicias en mercados menos favorecidos sostener operaciones competitivas. Por ejemplo, si una liga genera ingresos totales de 1.000 millones de dólares, distribuye un porcentaje fijo (ejemplo, el 50%) entre las 30 franquicias que lo componen, asegurando ingresos mínimos estables para cada una.
Otra razón para la confianza de inversores es la protección de la inversión mediante reglas estrictas que regulan la entrada, el uso de activos y la gestión de operaciones. La asignación de franquicias incluye mecanismos para aprobar a nuevos propietarios y garantizar la continuidad del proyecto. Esto impide la entrada descontrolada o cambios bruscos que puedan devaluar a la organización.
- La garantía de permanencia elimina la incertidumbre de perder la categoría.
- La expansión controlada maximiza el valor de mercado al evitar la saturación.
- El draft promueve la competitividad y evita monopolios deportivos.
- El reparto uniforme de ingresos aporta estabilidad financiera.
Un ejemplo numérico simplificado ayuda a visualizar la valoración de una franquicia. Imaginemos que una liga distribuye anualmente 500 millones de dólares en ingresos compartidos entre 25 franquicias, lo que equivale a 20 millones para cada equipo. A esto se suman ingresos propios, como patrocinio local y venta de entradas, de aproximadamente 10 millones. Si los costos operativos son 15 millones, la utilidad estimada sería de 15 millones. Un inversor calculará el valor de compra basado en estas utilidades proyectadas, usando multiplicadores del sector que pueden estar entre 5 y 10 veces la utilidad anual. Así, el valor de mercado hipotético de la franquicia sería entre 75 y 150 millones de dólares.
Con frecuencia, un error común es confundir el atractivo del modelo cerrado con falta de competencia o rigidez. Sin embargo, la liga implementa mecanismos adicionales como topes salariales o cap space para evitar desequilibrios financieros y fomentar la paridad. Esto impide que un equipo concentre ingresos exclusivos o gaste desproporcionadamente en talento.
Cuando se evalúa adquirir o invertir en una franquicia, resulta esencial revisar las reglas específicas de expansión, reparto de ingresos y el calendario del draft. También es importante entender cómo se ajustan estos elementos a la estrategia global de crecimiento de la liga, incluyendo potenciales alianzas y acuerdos comerciales que impacten la valorización futura.