El Big 12 firma un patrocinio millonario con Monster Energy pese a investigaciones internas sobre riesgos
Una coalición de médicos presiona para que Big 12 y NCAA cancelen el patrocinio de bebidas energéticas, mientras investigaciones de universidades del Big 12 alertan sobre posibles…

El Big 12 firmó un acuerdo de patrocinio con Monster Energy valorado en 20 millones de dólares anuales, formalizado públicamente durante un partido en Dublín. Esta alianza ha desencadenado una campaña de presión encabezada por un grupo de médicos que advierte sobre los riesgos para la salud asociados al consumo de bebidas energéticas, especialmente entre niños y adolescentes.
Protect Young Fans, organización médica dedicada a proteger a la juventud, pidió tanto al Big 12 como a la NCAA que terminen la relación comercial con Monster Energy, argumentando que la promoción de estas bebidas representa un riesgo sanitario que contradice investigaciones científicas recientes en varias universidades de la misma conferencia.
Entre las investigaciones revisadas se destacan estudios realizados por académicos en universidades del Big 12 que evidencian posibles efectos negativos del consumo de bebidas energéticas. Un estudio de 2016 de Baylor halló una fuerte correlación entre el consumo de estas bebidas y episodios de consumo excesivo de alcohol. Otro análisis en 2024, elaborado por estudiantes de medicina de Oklahoma State, relacionó el consumo entre adolescentes de escuela secundaria con un mayor riesgo de sufrir conmociones cerebrales. Además, una investigación de 2025 en Arizona State mostró que la combinación de alcohol, cannabis y bebidas energéticas aumentaba la cantidad de alcohol ingerido y las consecuencias negativas en comparación con el consumo de alcohol aislado.
Sin embargo, existen estudios dentro de la conferencia que exploran posibles beneficios en el rendimiento. En Texas Tech, el laboratorio Energy Balance & Body Composition, dirigido por Grant Tinsley, ha realizado múltiples investigaciones financiadas por la industria, donde se han evaluado efectos de estas bebidas en el metabolismo y la performance física. Por ejemplo, una investigación publicada en 2020 sobre Bang Energy Keto Coffee Energy Drink concluyó que el producto incrementaba el gasto energético tras su consumo pero tenía efectos mínimos en el rendimiento muscular. Otro estudio de 2023 centrado en el energético OxyShred Ultra Energy reportó mejoras en energía, concentración y alerta sin afectar negativamente variables hemodinámicas.
Tinsley aclaró que su enfoque está en las posibles implicaciones para el rendimiento físico más que en los riesgos para la salud, aunque participó en la elaboración de una declaración de la International Society of Sports Nutrition donde se aconseja a los adolescentes ejercer precaución y contar con supervisión parental para el consumo de estas bebidas.
Hasta la fecha, el Big 12 no ha respondido públicamente a las demandas de Protect Young Fans. Por su parte, la NCAA indicó que no tiene autoridad para regular los acuerdos de patrocinio entre conferencias o instituciones, pero que enviará la inquietud a su Comité de Salvaguardas Competitivas y Aspectos Médicos del Deporte para continuar estudiando y educando a los atletas universitarios sobre los posibles riesgos del consumo de cafeína y bebidas energéticas.
Actualmente, la cafeína está regulada bajo un umbral de detección de estimulantes prohibidos en la normativa de la NCAA.