Cómo el liderazgo de Messi y Scaloni redefine la conexión con las nuevas generaciones
Las nuevas generaciones perciben hoy a sus ídolos deportivos con valores de humildad y resiliencia, desplazando modelos de liderazgo basados en autoridad vertical hacia referentes más humanos y colaborativos.
El liderazgo en el deporte argentino vive un cambio profundo, impulsado por las nuevas generaciones que buscan modelos más cercanos y auténticos. Este fenómeno queda patente en figuras como Lionel Messi y Lionel Scaloni, quienes representan un estilo de liderazgo basado en la resiliencia, la humildad y la empatía, alejándose de la imagen tradicional de autoridad inalcanzable que marcaron ídolos del pasado como Diego Maradona.
El psicólogo Diego Quindimil explica que este giro responde a una transformación social donde las generaciones Z y millennials ya no aspiran a replicar los patrones de éxito de sus mayores, sino que valoran la capacidad de superar dificultades y la cercanía humana. En este marco, Messi se destaca como un referente que “no se muestra como un modelo ideal”, sino como alguien que ha enfrentado caídas y fracasos, logrando reponerse continuamente, un aspecto que conecta especialmente con los jóvenes.
Esta evolución en el liderazgo impacta incluso más allá del deporte. En el mundo laboral, por ejemplo, se observa una migración hacia modelos colaborativos y de mentoría, y los líderes actuales deben ajustar sus estrategias para responder a las expectativas de estas nuevas audiencias. Las figuras deportivas, por lo tanto, no solo guían en términos deportivos, sino que influyen en la construcción de nuevos paradigmas de liderazgo y seguimiento.
Comparando con la percepción histórica, Quindimil aclara que Maradona está connotado desde una óptica casi mitificada y divina, mientras que Messi es apreciado como un ser humano con virtudes y limitaciones. Este cambio modifica la manera en que se admiran los ídolos: la conexión ya no es solo por el rendimiento excepcional, sino por la calidad humana y la capacidad de inspirar a través de su ejemplo en la adversidad.
En este contexto, Scaloni también emerge como figura clave. Su liderazgo horizontal, que privilegia la cercanía con el equipo y un estilo más integrador, está en línea con las demandas de la base joven, que valoran la empatía y la flexibilidad por encima de los modelos autoritarios y rígidos.