Frank Ayala impulsa el atletismo de alto rendimiento desde Occidente de Guatemala
El entrenador cubano Frank Ayala ha desarrollado un proyecto de largo plazo que ha potenciado el atletismo de fondo en Guatemala, formando a atletas destacados como Viviana Aroche.
Desde hace más de una década, Frank Ayala se estableció en Quetzaltenango con el propósito de crear un programa de alto rendimiento en atletismo que aproveche las condiciones de altura y el talento regional. Su iniciativa ha dado frutos palpables en el atletismo guatemalteco, principalmente en mediofondo y fondo, áreas que el entrenador ha enfocado con una metodología basada en la disciplina y el desarrollo progresivo.
Ayala lidera un grupo conformado por más de 20 atletas originarios de diversos departamentos como Quetzaltenango, San Marcos, Huehuetenango, Quiché y Sololá. No solo cumple el rol técnico, sino que también actúa como mentor integral, buscando consolidar carreras deportivas sostenibles en el tiempo. Una de las figuras emblemáticas de este proyecto es Viviana Aroche, quien se ha posicionado entre las principales fondistas del país y representa la inversión prolongada de Ayala en resultados deportivos.
La colaboración con Aroche inició tras establecer contacto con su familia para concretar su traslado a Quetzaltenango, donde se elaboró una planificación en conjunto que sentó las bases para su desarrollo atlético. El trabajo constante en la pista del Complejo Deportivo local se tradujo en logros como la medalla de plata en los 10 mil metros de los Juegos Centroamericanos y del Caribe edición Santo Domingo 2023. Actualmente, ambos preparan la siguiente edición del certamen para 2026.
Antes de su llegada a Guatemala, Ayala acumuló experiencia con la selección nacional cubana y en apoyo a atletas internacionales que buscaban elevar su rendimiento en campamentos. Su elección de Quetzaltenango respondió a una amplia investigación del contexto atlético guatemalteco, donde detectó una oportunidad para impulsar especialidades en altura que hasta entonces no habían desarrollado una base de alto rendimiento sólida.
Este proyecto, que comenzó como un desafío profesional, ha terminado por ser un compromiso de vida marcado por vínculos fuertes con la comunidad deportiva local y el país, al que Ayala considera su segunda patria. Gracias a esta apuesta regional, el atletismo guatemalteco suma un modelo replicable de formación que refuerza su presencia en competencias internacionales desde corredores que potencian sus carreras mediante la estabilidad y disciplina que ofrece el programa.

