Las pausas de hidratación en el Mundial 2026 como herramienta clave para el rendimiento deportivo
La FIFA impone pausas obligatorias de hidratación para evitar que la deshidratación impacte negativamente en la capacidad física y mental de los jugadores durante el Mundial 2026.
La pérdida de apenas un 2% del peso corporal por deshidratación afecta significativamente el rendimiento de los futbolistas durante los partidos, reduciendo la distancia recorrida, la intensidad en los sprints y la agilidad mental para la toma de decisiones rápidas. Por ello, la FIFA ha establecido pausas de hidratación obligatorias en el Mundial 2026, una medida respaldada por estudios científicos y pensada para contrarrestar estos efectos negativos.
Esta estrategia, que se implementará en el minuto 22 de cada tiempo, busca ser un “reinicio fisiológico” que permita a los jugadores recuperarse parcialmente, no solo bebiendo agua sino también reponiendo electrolitos esenciales como el sodio, perdido a través del sudor. En entornos con temperaturas superiores a los 35 grados Celsius, como en las sedes de México, Estados Unidos y Canadá, estas pausas resultan aún más críticas para mantener la performance.
Un estudio de la Universidad de León, publicado en la Revista Internacional de Ciencias del Deporte, analizó a futbolistas profesionales de la Ligue 1 y constató que pese a la ingesta durante el partido, la mayoría perdió cerca del 2% de su peso corporal por sudor, ingerido apenas la mitad del líquido perdido, lo que afecta negativamente su rendimiento físico y cognitivo.
Además de consumir agua, los jugadores utilizan bebidas isotónicas que contienen una mezcla equilibrada de azúcares y sales minerales. Esto evita la dilución de electrolitos en sangre, condición que deteriora la contracción muscular y la función neuronal, aspectos críticos en el deporte de alta resistencia y de alta intensidad como el fútbol.
Estas pausas también han generado debate en la industria, ya que figuras como Jürgen Klopp han señalado que representan una oportunidad comercial para los patrocinadores, denominándolas una “jaula dorada”. Sin embargo, la evidencia científica subraya su valor en la mejora de la capacidad atlética y la prevención de la fatiga prematura.
Durante este paréntesis de tres minutos, los equipos aprovechan no solo para la hidratación sino para asistir a los jugadores con enfriamiento físico y ajustes tácticos que pueden ser decisivos en el desarrollo del partido. De esta forma, la hidratación estratégica se transforma en un componente integral del rendimiento en el Mundial 2026.