DAZN enfrenta cuestionamientos por publicidad oculta de apuestas durante el Mundial accesible para menores
La plataforma DAZN ha incluido anuncios de apuestas integrados en sus videos del Mundial 2026 sin limitar el acceso a menores ni anunciar claramente la publicidad, lo que genera debate sobre el cumplimiento normativo.
DAZN ha incorporado publicidad de apuestas en videos oficiales de la Copa Mundial 2026 de manera no transparente, generando preocupación respecto a la protección de menores y la regulación vigente en España sobre publicidad del juego. Los resúmenes de partidos, disponibles públicamente en YouTube, contienen anuncios insertados dentro del propio metraje sin señalización clara ni posibilidad de omitirlos.
El anuncio de Winamax, patrocinador de apuestas, aparece intercalado directamente en los videos subidos por DAZN, sin pausas ni indicativos visibles que permitan identificarlo como publicidad. Esta integración no corresponde a interrupciones publicitarias habituales de YouTube, sino que está incrustada en el archivo visual, exponiendo el contenido a cualquier usuario, incluido el público menor de edad, dado que no se limita el acceso ni se solicita verificación de edad.
La cuenta oficial de DAZN España en redes sociales ha reforzado esta promoción con hashtags vinculados a DAZN Bet España, la plataforma de apuestas relacionada con la compañía. Este enfoque publicitario ha superado lo previsto inicialmente, al mezclar contenido deportivo con publicidad de juego dentro de espacios consumidos por audiencias amplias y heterogéneas.
El marco regulatorio español, a través del Real Decreto 958/2020, deja claro que la publicidad del juego debe cumplir criterios estrictos, especialmente en transmisiones deportivas y plataformas digitales, para evitar el acceso de menores a estos mensajes. Entre las exigencias están la señalización visible de la publicidad y mecanismos de restricción de edad efectivos.
Sin embargo, la estrategia implementada por DAZN durante esta edición del Mundial evidencia una ruptura de esas directrices, al no delimitar ni aclarar adecuadamente la presencia de mensajes comerciales en contenido destinado a una audiencia general, lo que ha provocado críticas desde sectores que promueven la protección de los consumidores y menores frente a la publicidad del juego.
La situación llama la atención sobre las dificultades que enfrentan las plataformas de streaming deportivas para equilibrar la monetización a través de patrocinadores vinculados al juego con la responsabilidad social y el cumplimiento de normativas en entornos digitales abiertos.