Alemania se posiciona para organizar el Mundial en 2038 o 2042 y espera flexibilización de FIFA
Alemania busca ser sede del Mundial masculino en 2038 o 2042, confiando en que FIFA flexibilice las reglas de rotación entre confederaciones para permitir su candidatura.

Un destacado ejecutivo del fútbol alemán confirmó que el país aspira a organizar la Copa Mundial de la FIFA en 2038 o 2042, dependiendo de las regulaciones que establezca el organismo rector. Alemania cuenta con la infraestructura necesaria para albergar el torneo y contempla presentar una candidatura formal en alguno de esos años.
El principio de rotación por confederaciones de FIFA representa uno de los principales obstáculos para una candidatura alemana en 2038, ya que la edición de 2030 se desarrollará en varios continentes y la de 2034 ha quedado prácticamente asignada a Arabia Saudita, miembro de la confederación asiática. Esto condiciona las posibles sedes para 2038 a Norteamérica y Oceanía, favoreciendo la opción de Estados Unidos, que ya albergará el Mundial 2026 y la Copa Mundial femenina de 2031.
El ejecutivo señaló que FIFA podría mostrar flexibilidad para alterar la regla de rotación, apoyándose en precedentes donde la organización ha tomado decisiones poco ortodoxas. Destacó que la fragmentación del Mundial 2030 debería dejar abierta la posibilidad a que un país europeo, como Alemania, postule para 2038 o, con mayor seguridad, para 2042.
El presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) ha manifestado interés en la candidatura, aunque aún no se ha definido formalmente si Alemania iría sola o en alianza con otros países. Se mencionó una eventual postulación conjunta con Francia, pero no hay detalles confirmados.
En tanto, Alemania dispone de estadios, infraestructura hotelera y sistemas de movilidad adecuados, aunque se reconoce la necesidad de renovar o modernizar algunas instalaciones. La organización de un Mundial implicaría un programa elevado de inversión, pero consideran que los beneficios podrían ser significativos, tomando como referencia la imagen y el impacto que tuvo el Mundial 2006 en la percepción internacional del país.
Sobre el Mundial 2026, el ejecutivo elogió la decisión de unir a Estados Unidos, Canadá y México como sede, y valoró el entusiasmo generado en Estados Unidos al acercarse el evento. Sin embargo, mostró preocupación por la política de precios de FIFA, especialmente en cuanto a la accesibilidad de los tickets.
Criticó que los precios elevados de las entradas generen barreras sociales para los aficionados, recordando que en su club los precios populares se mantienen mediante la subsidización desde la venta de zonas premium. Asimismo, añadió que el fútbol debe ser accesible para todos, especialmente para los jóvenes, y consideró que modalidades como el safe standing deberían incorporarse nuevamente para permitir entradas más asequibles.
Finalmente, reconoció la complejidad política y diplomática que implica cuestionar las normas internas de FIFA, dado que las distintas confederaciones tienen intereses variados dentro del organismo. También señaló que aunque existe preocupación por el modelo actual de precios, no tuvo conflicto personal con el presidente de FIFA ni planea iniciar un debate unilateral.