Denuncian financiamiento ilegal a barra brava y posible resta de puntos a club de Primera División
Un directivo de un club de Primera División en Chile habría transferido millonarios fondos a su barra brava, lo que podría derivar en severas sanciones de la ANFP, incluida la resta de puntos.
Un escándalo sacude al fútbol profesional chileno tras revelarse un esquema de financiamiento ilícito entre un club de Primera División y su barra brava, descubierta gracias a una denuncia presentada en un programa radial especializado. La gravedad del caso radica en transferencias bancarias directas realizadas por un alto funcionario del club, destinadas a financiar actividades prohibidas y la coordinación logística con los barristas.
El informante anónimo detalló que estas transferencias, que ascienden a sumas millonarias, se utilizan para adquirir elementos como bombos y pirotecnia, ingresados de manera clandestina al estadio. Asimismo, se denunció la complicidad de personal de seguridad, a quienes se les habría pagado para apagar cámaras y permitir la entrada de material y personas vinculadas a la barra en días de partido. Este nivel de coordinación ha generado preocupación en los órganos disciplinarios, dada la evidente violación de las normativas vigentes de Estadio Seguro y los reglamentos de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP).
Entre las pruebas aportadas aparecen capturas de pantalla de mensajes de texto entre el directivo y los líderes barristas, evidenciando el flujo económico directo y las instrucciones para la organización de animaciones que infringen la ley. En uno de los episodios peligrosos, se documentó que el mismo funcionario financió la producción de un lienzo con insultos contra el jefe de seguridad del club, reflejando la crisis institucional que este entramado ha provocado.
El caso está bajo investigación de la ANFP y se anticipa una sanción conocida en la jerga local como «escritoriazo», que implica la resta de puntos a la institución involucrada, una penalización que impactaría significativamente en la tabla de posiciones al término de la primera rueda del campeonato. La normativa deportiva chilena establece medidas estrictas contra la financiación de grupos violentos o el incumplimiento de los protocolos de seguridad, buscando salvaguardar la integridad tanto de los jugadores como de los asistentes a los partidos.
Este tipo de prácticas ilegales representan un riesgo para la credibilidad y estabilidad financiera de los clubes profesionales, al tiempo que comprometen la seguridad en los estadios y violan acuerdos de patrocinio y derechos de transmisión, impactando indirectamente en los ingresos de la industria del deporte en Chile.