El Abierto de Estados Unidos se consolida como un evento de tres semanas con alta asistencia
Desde su transformación en “Fan Week”, el Abierto de Estados Unidos amplió su calendario a tres semanas, con accesos gratuitos y una asistencia que aumenta cada año hasta estimars…

El Abierto de Estados Unidos cumplió su objetivo de convertirse en un torneo de tres semanas, con la primera etapa —conocida como “Fan Week”— alcanzando una concurrencia estimada en 280,000 personas este año. Esto supera ampliamente las cifras de asistencia anteriores y se acerca al promedio diario de espectadores del cuadro principal.
Desde la instauración oficial de “Fan Week” en 2017, el torneo incrementó su popularidad durante la fase de clasificación. El evento pasó de ser una actividad casi desconocida a atraer repletos graderíos, largas filas en las zonas comerciales y presencia constante de fan activations. Además, en las canchas principales se ofrecen exhibiciones con jugadores retirados y activos en sesiones con entrada paga.
En 2025, el Abierto adelantó el torneo de dobles mixtos a esta primera semana y sumó incentivos para que figuras del single participen, con sesiones de entrada paga en Arthur Ashe Stadium y gratuitas en Louis Armstrong Stadium. Aunque la entrada básica aún es gratuita, se requiere registrarse previamente para acceder al recinto.
La expansión del evento resulta evidente en datos comparativos: la asistencia en Fan Week creció de 96,000 personas en 2018 a 239,000 en 2025, y la estimación para este año supera los 280,000. Esta tendencia se refleja también en otros Grand Slams, como el Australian Open, que incrementó considerablemente su público durante la primera semana con propuestas similares.
Una característica relevante del Abierto de Estados Unidos es que mantiene la entrada gratuita a las rondas clasificatorias, a diferencia de otros torneos principales donde se cobra por el acceso. Este modelo permite que aficionados y especialmente seguidores del tenis accedan sin costo, disfrutando partidos con calidad deportiva comparable a las primeras rondas del cuadro principal.
La creciente popularidad genera desafíos logísticos, incluyendo grandes aglomeraciones y esperas en zonas de acceso y servicios. Sin embargo, los organizadores y algunos asistentes destacan que el ambiente con público numeroso aporta una experiencia más dinámica y atractiva para jugadores y espectadores.
En contraste, la reventa de boletos para el cuadro principal genera preocupación por los precios elevados que alejan a algunos fanáticos, principalmente los de ingresos medios o bajos. La USTA reconoce que debe evaluar sus políticas para evitar que la especulación limite el acceso.
Consultas informales a asistentes revelan opiniones divididas sobre la posibilidad de cobrar entrada para la Fan Week en el futuro. Mientras algunos apoyan un precio moderado, otros temen que esto afecte la tradición y la dinámica del torneo.
Por ahora, la USTA no ha tomado ninguna decisión definitiva respecto a cambios en la política de entradas para las próximas ediciones. La organización debe equilibrar la sostenibilidad económica con la accesibilidad y la experiencia de los fanáticos.