Gianni Infantino defiende la gestión de FIFA ante críticas tras el Mundial
El presidente de FIFA respondió a las críticas por la organización del Mundial, calificando los ataques de difusión de odio y resaltando el éxito del torneo.

Gianni Infantino, presidente de FIFA, reaccionó con dureza a las cuestionamientos sobre su liderazgo y la organización del Mundial, acusando a sus críticos de promover el odio y sugiriendo que en lugar de criticar deberían “meditar, rezar o ver un partido de fútbol”.
El mensaje fue divulgado en más de 15 diapositivas a través de la cuenta personal de Instagram de Infantino y replicado en la cuenta oficial de FIFA, alcanzando a más de ocho millones de seguidores, además de distribuirse a medios de comunicación. En su publicación, resaltó que el Mundial “celebró a la humanidad en su mejor versión”, con miles de millones de espectadores y la presencia de celebridades de diversas industrias.
Infantino no ofreció ninguna conferencia de prensa ni antes ni después del torneo, y minimizó controversias que surgieron durante la competencia. Entre estas se incluyen las complicaciones que enfrentaron aficionados y oficiales de países como Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil para obtener visas debido a restricciones de Estados Unidos. También se mencionó el caso del árbitro somalí Omar Artan, a quien se le negó la entrada al país por supuestos vínculos con organizaciones terroristas, según un funcionario del gobierno estadounidense.
Además, FIFA está bajo investigación en varios estados estadounidenses por su política de precios en la venta de boletos para el Mundial. La selección iraní denunció dificultades durante el torneo, calificando su experiencia como “un desastre” debido a las restricciones en visas y movilidad.
Una de las controversias más comentadas fue la suspensión automática de Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos, tras recibir una tarjeta roja en la primera ronda. Sin embargo, Balogun fue habilitado para el siguiente partido luego de una revisión realizada a pedido del expresidente Donald Trump, quien se comunicó con Infantino, según informó FIFA. Esta decisión desató acusaciones de interferencia política, denuncias formales y críticas tanto de la UEFA como de legisladores europeos. La federación noruega anunció que presentará una queja oficial a FIFA por este caso.
En su publicación, Infantino pidió disculpas a quienes no disfrutaron la convivencia y la alegría durante el Mundial y defendió el trabajo de FIFA, afirmando que la organización estuvo “en primera línea” garantizando un espectáculo sin incidentes y con total seguridad. No hizo referencia a las muertes por asfixia ocurridas durante celebraciones en Ciudad de México, aunque sí compartió condolencias en sus redes sociales días después del acontecimiento.
El dirigente agradeció a los países anfitriones, a las fuerzas policiales y a los voluntarios que contribuyeron a la seguridad del torneo. También mencionó que FIFA trabajó para facilitar el ingreso de personas de dos países en conflicto, resaltando que Irán pudo viajar a Estados Unidos sin mayores contratiempos pese a la negación inicial de visas a varios miembros de su delegación. Esta situación incluyó acusaciones cruzadas entre las autoridades estadounidenses y la federación iraní, que calificó las imputaciones de “falsas y fabricadas”.
Infantino abordó las decisiones arbitrales y disciplinares durante el torneo, reconociendo que pueden generar insatisfacción pero recordando que “errores arbitrales o sanciones discutibles” son habituales en las ligas más importantes del mundo. También resaltó que aunque algunas visas fueron negadas, millones fueron aprobadas para asistir al Mundial desde distintas partes del planeta.